27 de noviembre 2009 - 00:00

Rompió calma, para mal

Rompió calma, para mal
En una rueda en la que el mercado rector se ausentaba, se vino una ola bajista sobre los recintos satélites y que ya con el desplome de Shanghái -un 3,6%- se poseía un testimonio inquietante. Lo que debía tener una definición, hacia una posición que quebrara con las mortecinas ruedas anteriores, la tuvo, no de la forma deseada por los «alcistas», por lo cual sonó clarín llamando a retirada...

En el Bovespa la onda bajista dejó daños, que se midieron en un 2,2% de retroceso al cabo del día. Pero, mucho peor le fue al conjunto de indicadores locales, donde solamente se registraron «2» papeles con aumentos -algo no visto desde hace mucho- contra «60» especies que tuvieron que retroceder. El índice mayor acusando un rebaje del 4,3%, con el Merval haciendo piso en solamente 2.147 unidades, mientras que el máximo -fugaz- se había anotado unos 100 puntos más arriba, 2.252, para quedar arrinconado en un cierre de 2.156. Y teniendo a la vista la perforación de un terreno que se había conquistado, con apariencias de ser consolidado. A diferencia de la rueda muy negativa del pasado octubre -con un 6% de baja- y los $ 106 millones de volumen (perfil de «corrida»), ayer solamente se ejecutaron órdenes por $ 442 millones efectivos y no existió «histeria» vendedora, como sucediera. Es obvio que ninguna del panel líder quedó a salvo, con varias que cayeron entre el 4% y más del 6%, mientras Tenaris rozó la baja del 4% y moviendo 208.000 papeles. No siendo un suceso puramente local, sino global, la sensación es menos depresiva. Pero, que todos hayan temblado no es bueno para nadie. Y la Bolsa, atosigada.

Dejá tu comentario