El Gobierno de Vladimir Putin intensificó la presencia militar rusa en la frontera que comparte con Ucrania y movilizó tropas de infantería, artillería, 500 vehículos militares, 36 aviones y 4.000 paracaidistas, para realizar unas maniobras de gran envergadura, en una claro mensaje sobre su poderío militar.
"Los comandantes de los destacamentos entrenan en la organización de diversos tipos de combate, aprenden a pensar de forma no estereotipada, engañar al enemigo y lograr el factor sorpresa", informó el Ministerio de Defensa ruso sobre las actividades.
En otro gesto, Moscú envío quince cazas Su-27 y tres aviones de transporte militar a la vecina Bielorrusia para realizar, entre otras labores, misiones de espionaje aéreo. La potencia militar rusa supera con creces a la ucraniana, por lo que un enfrentamiento bélico podría ser devastador para Kiev.
Tras mostrar músculo en las fronteras de Ucrania, la Cancillería rusa anunció su disposición de acudir hoy a una reunión en Minsk de viceministros de Asuntos Exteriores de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), de la que forma parte Ucrania, donde podrían darse negociaciones in extremis por el conflicto.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, aseguró, por su parte, que si Rusia insiste en anexionarse la península de Crimea tras el referendo del domingo, la comunidad internacional responderá con pasos "muy serios". "Habrá una respuesta de algún tipo al referendo en sí, y además, si no se produce ninguna señal de avance para resolver este asunto, se darán pasos muy, muy serios el lunes en Europa y aquí en Estados Unidos, dijo durante una audiencia en el Congreso.
Kerry, quien reveló que ayer mismo volvió a hablar "brevemente" con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, con quien se reunirá hoy en Londres, insistió en la falta de validez del referendo. "No hay justificación para este referendo organizado con prisa y bajo la tutela de más de 20.000 uniformados rusos", insistió.
La canciller alemana, Angela Merkel, también amenazó a Moscú con sanciones económicas por parte de la Unión Europea (UE). "Ninguno de nosotros quiere llegar a esas medidas. Pero todos estaríamos dispuestos a tomarlas con decisión si son inevitables", dijo ante el Bundestag.
Los europeos aceleran su acercamiento a Ucrania y podrían firmar el acuerdo de asociación con la UE el 20 o 21 de marzo.
En medio de la tensión creciente y el siempre latente temor a una escalada militar de proporciones en Crimea, el Consejo de Seguridad de la ONU recibió ayer un texto de resolución, redactado por Estados Unidos, para rechazar el referendo, el cual no logrará superar el poder de veto de Rusia. En esa misma reunión, en la que participó el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, el embajador ruso, Vitalí Churkin, afirmó que "Rusia no quiere una guerra y que no fue Moscú quien inició la espiral de violencia" sino los opositores ucranianos, incitados por Washington y la UE.
El Gobierno transitorio en Kiev, no obstante, tomó la decisión de crear una Guardia Nacional con 60.000 voluntarios, provenientes en su mayoría de las autodefensas que derrocaron al presidente Víktor Yanukóvich, para reforzar el Ejército ucraniano compuesto de 130.000 soldados. El ruso cuenta con 845.000 militares. En tanto, un militante a favor de las autoridades fue muerto por manifestante prorrusos en el marco de un enfrentamiento en Donetsk, en el este rusófono del país.
| Agencias EFE, |
DPA, ANSA y AFP


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