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Rusia lanza “Archipiélago Gulag” para escolares
Alexander Solzhenitsin con Vladimir Putin poco antes de morir. Su viuda aligeró la obra más famosa del escritor y ayer le presentó la versión escolar al ahora primer ministro ruso.
La versión escolar de la grandiosa obra documental sobre los campos de trabajo soviéticos (Gulag) conserva los 65 capítulos originales, aunque recortados, tiene poco más de 500 páginas y cuenta al final con una selección de fotos e ilustraciones.
«A pesar de su pesado contenido, no deprime ni abruma. Abre los ojos a nuestro pasado reciente. El libro es actual ya que hay que aprender a encarar los diferentes cambios históricos, no regresar al abismo en el que caímos no hace mucho», señaló la mujer.
Hasta hace poco, la viuda del escritor no era partidaria de incluir la lectura obligatoria del libro en la educación secundaria, ya que considerada que su contenido «sólo puede provocar rechazo entre los jóvenes». No obstante, se vio obligada a agilizar la ardua tarea de reducir los tres tomos de «Archipiélago Gulag» después de que el ministro de Educación ruso, Andréi Fursenko, lo incluyera en septiembre de 2009 en el programa de literatura rusa de la educación secundaria.
«En principio, es de obligatoria lectura, aunque todo dependerá de cada profesor. Los estudiantes pueden leer sólo fragmentos, varios episodios o el libro entero», aseguró ayer un portavoz de la editorial «Prosvesheniem» que publica el libro. La fuente explicó que Natalia Solzhenítsina «se encargó personalmente de seleccionar el contenido y de retirar los detalles y párrafos más amargos y también los fragmentos más descriptivos y filosóficos».
Natalia Solzhenítsina presentó ayer la nueva versión de «Archipiélago Gulag» al primer ministro., Vladímir Putin.
«Archipiélago Gulag», para el que Solzhenitsin entrevistó a 227 antiguos presos, es un manifiesto anticomunista, que dio a conocer en Occidente los horrores de la «trituradora de carne» soviética, como era conocido popularmente el sistema de campos de trabajo soviéticos. Solzhenitsin no hablaba de oídas: él mismo fue condenado en febrero de 1945 a ocho años de reclusión en un campo especial para científicos, por llamar «bigotudo» a Stalin en una carta a un amigo cuando se encontraba en el frente de Prusia Oriental de camino a Berlín.
Tras recuperar la libertad, reanudó su actividad como escritor, lo que le valió en 1970 el premio Nobel de Literatura, aunque no acudió a Estocolmo a recibirlo por temor a que las autoridades soviéticas no le permitieran regresar. No le sirvió de mucho, ya que en 1974, cuando se publicó en Occidente el primer volumen de «Archipiélago Gulag», fue privado de la nacionalidad soviética y deportado a Alemania Occidental, acusado de traición a la patria. Tras vivir en Suiza y EE.UU. y enseñar en la prestigiosa universidad estadounidense de Stanford, regresó a Rusia en 1994, tras 20 años en el exilio, y murió en Moscú en agosto de 2008 a los 89 años por una insuficiencia cardíaca.
Agencia EFE


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