11 de junio 2015 - 00:13

Samsung: nueva víctima de buitre Elliott

Paul Singer
Paul Singer
 Mientras batalla contra la Argentina en los tribunales de Thomas Griesa en Nueva York, Elliott tiene ya otra víctima en la mira. El fondo buitre comenzó a avanzar contra la compañía coreana Samsung. Más específicamente contra la familia Lee, principal accionista de la multinacional. La intención del fondo de Paul Singer es la de impedir una fusión de dos compañías "primas" Samsung y C&T, movimiento que le otorgaría a los herederos de Byung-Chull Lee (fundador de la empresa) nuevamente en dominadores del paquete accionario. Elliott, que en los últimos tiempos y ante sucesivas caídas en los valores de cotización de Samsung fue comprando papeles hasta llegar a dominar el 7,1% del total del paquete, se convirtió en el tercer accionista de la marca. Los herederos de Lee, al ver el avance de Elliott (con 10% se convertiría en un accionista dominante) aceleraron el movimiento de fisión con C&T licuando el poder de Singer (un proceso que debería terminar el 1 de septiembre); ante el temor concreto que el dueño de Elliott convenza al resto de los accionistas minoritarios antes de la próxima Asamblea General de la empresa, y provoque su partición en varias compañías para su posterior venta en el mercado por separado. La intención de los coreanos es fortalecer a Lee Jae-yon, y convertirlo en el heredero formal en la conducción de la nueva etapa de Samsung.

Elliott Associates declaró el movimiento como "ilegal" y aseguró que inició "acciones legales contra Samsung C&T y sus directivos con el fin de tratar de evitar que la propuesta de adquisición siga adelante y afecte a los accionistas".

Nada nuevo. Singer y otros fondos buitre vienen ejecutando este tipo de estrategias en empresas privadas de todo el mundo desde mediados de la década del 80. En general en la mira están compañías donde el manejo se atomiza en herederos y que con el tiempo sufren subas y bajas en su cotización de acciones. Luego, llegado el caso, el fondo buitre presionará para que los accionistas minoritarios se unan para presionar para la partición de los activos y su venta por separado para acelerar y multiplicar la ganancia invertida.

El de Samsung no es el único caso donde Elliott mantiene una disputa profunda por el dominio de una multinacional. Singer mantiene desde hace años una pelea histórica en México por el dominio de la compañía Vitro, donde desde mediados de la década pasada el norteamericano batalla con David Martínez, dueño del fondo Fintech y aliado de la familia Sada (herederos de la empresa), por la supervivencia misma de la firma. Singer compró acciones con Vitro en baja con la intención de partirla en varios activos y multiplicar la ganancia con su venta por separado. Martínez, histórico competidor de Elliott (incluso por la deuda argentina), salió al rescate de Vitro aportando unos u$s 1.200 millones que impidieron su remate y provocaron que Elliott comenzara un largo juicio que aún continúa.

Este tipo de estrategias con empresas privadas es el 50% de la actividad en la que los fondos buitre desarrollan sus políticas. El otro 50% es la compra de bonos de países soberanos a punto de caer en default y a precios de remate, para luego presionar por el pago del 100% de la deuda más multas y punitorios. En general la solución en estos conflictos es negociar con los gobiernos un pago al contado muy superior a la inversión original; salvo en el caso argentino donde se lo llevó a juicio.

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