30 de noviembre 2009 - 00:00

San Lorenzo aplastó a Boca

Toda la felicidad en el rostro de Gastón Aguirre para festejar el segundo gol de San Lorenzo. El defensor no lo podía creer; se convirtió en el goleador del clásico.
Toda la felicidad en el rostro de Gastón Aguirre para festejar el segundo gol de San Lorenzo. El defensor no lo podía creer; se convirtió en el goleador del clásico.
San Lorenzo le dio un baño de realidad a un Boca que después de la goleada ante Gimnasia había edificado la fantasía de la recuperación completa y hasta se atrevía a soñar con jugar la Copa Libertadores.

Los goles de Gastón Aguirre volvieron a denunciar la fragilidad defensiva de un equipo que pierde en todos los centros y al que le cabecean hasta los más bajitos, porque no es un tema de altura, sino de distracción.

Boca empezó el partido como para seguir con la racha y a los 4 minutos Pablo Migliore sacó chapa de héroe con dos tapadas formidables en la misma jugada; la primera a Medel y la segunda (a quemarropa de 5 metros y levantándose del suelo) de Palermo, pero a los 9 minutos ya perdía con el cabezazo de Gastón Aguirre, ante un córner de Cristian González.

Diego Simeone había planteado el partido con mucha cautela: dos líneas de cuatro y arriba Alejandro Gómez, casi como un puntero derecho y Bordagaray por el medio, luchando con los zagueros de Boca; por eso después del primer gol el partido se le planteó como el «Cholo» deseaba, porque abriendo la cancha y jugando de contraataque le hizo mucho daño a una defensa que fue un tembladeral.

Otra vez Aguirre, vestido de goleador, marcó el segundo de volea tras un centro donde primero cabeceó Bottinelli y después Alejandro Gómez empalmó de taco, y allí se terminó el partido.

Boca no tuvo reacción ni anímica ni futbolística, y San Lorenzo jugó a voluntad. Bordagaray puso el 3 a 0 y varias veces se perdió el cuarto. Ahora el ilusionado con jugar la Copa es San Lorenzo, porque Boca ya quedó afuera de todo.

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