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Santa fe: cultura, religion, aire libre y gastronomía
La Reserva Ecológica es uno de los muchos espacios verdes que hay en la ciudad de Santa Fe.
La ciudad ofrece diferentes recorridos que ilustran su historia constitucionalista, atraviesan sus paisajes isleños, recorren sus principales y tradicionales arterias y reconstruyen el pintoresco patrimonio artístico que la caracteriza. Una actividad se destaca en la agenda de Semana Santa. Se trata del circuito turístico Manzana Jesuítica: El Paso del Papa Francisco en la ciudad de Santa Fe; es un proyecto único en el Litoral, trabajado de manera conjunta por el Concejo Municipal, el Gobierno de la Ciudad, el Colegio Inmaculada y la Secretaría de Turismo de la provincia. Su principal objetivo es la puesta en valor del patrimonio cultural e histórico de la ciudad. En este sentido, desarrolla un atractivo turístico que abarca la Manzana Jesuítica, donde se encuentran el Museo, el Colegio y la Iglesia de la Inmaculada Concepción, y se resalta en ella la figura de Jorge Bergoglio, en relación con su paso por la ciudad, para continuar su formación jesuítica como maestrillo y profesor de lengua y literatura entre los años 1964 y 1965. La muestra cuenta con una señalética especial donde están identificados cada uno de los lugares representativos.
También hay cinco islas temáticas que se podrán recorrer con guías capacitados, videos testimoniales de quienes fueron sus alumnos y de la historia de la manzana jesuita en general. Se puede hacer el paseo los viernes de 16.30 a 20, y los sábados, domingos y feriados de 9 a 13 y de 16.30 a 20.
• Abanico de opciones
En tanto, un abanico de opciones en materia de hotelería, tanto familiar como internacional, se suma a un amplio y versátil servicio gastronómico que permite deleitar exquisitos menús y degustar los típicos santafesinos: el alfajor, la cerveza y el pescado de río. La diversidad y amplitud de espacios gastronómicos se ve acompañada por una gran variedad de platos típicos, elaborados con materia prima de la región y recetas traídas por los inmigrantes europeos y heredadas de las culturas indígenas que habitaron la zona. La conjugación de estos sabores y la inconfundible tradición cervecera santafesina convierten al comer y al beber en motivos para el encuentro y el disfrute.
Un recorrido por las pintorescas costaneras este y oeste, que rodean a la Laguna Setúbal, unidas por el Puente Colgante, o un recreo en el Parque Garay, o las atractivas plazas de la ciudad son otras opciones a tener en cuenta. El puerto también es una buena alternativa. Allí se conjuga modernidad y naturaleza con el Complejo Puerto Ribera y el entorno costero típico del Litoral. Además, a sólo unas cuadras, se encuentra situada la Peatonal San Martín. Santa Fe cuenta también con paseos de compras a cielo abierto ubicados en las grandes avenidas, museos con diversas propuestas y un abanico de circuitos turísticos orientados.
Por las noches, una intensa vida nocturna se desarrolla en restora-nes, bares y locales bailables. Teatros, cines y salas culturales actualizan propuestas novedosas; o la Diosa Fortuna, que convoca a probar suerte en el Casino.
• Tradición cervecera
La radicación de fábricas cerveceras en la ciudad desde principios del siglo XX, las altas temperaturas propias de la región y las inmigraciones suizas y alemanas son algunos de los factores que convirtieron a Santa Fe en una ciudad con reconocida tradición cervecera. Esta fama también está enmarcada en la ubicación de la capital provincial en el valle aluvial del río Paraná, que le otorga cualidades al agua similares a las de la ciudad alemana de Munich y la ciudad checa de Pilsen.
Actualmente, el Patio Cervecero posee una capacidad para 800 personas y ofrece una amplia variedad gastronómica. Se caracteriza por servir los tradicionales lisos, pero extraídos directamente de los tanques de la planta (donde la cerveza espera a ser envasada a dos grados bajo cero). Este proceso se logró mediante una obra que comprende más de 300 metros de caño de acero inoxidable y conecta los tanques con las choperas del Patio Cervecero.
La Casa de la Cervecería, en tanto, está ubicada en pleno barrio Candioti Sur. La empresa -que desde 1912 funciona en el mismo establecimiento- inauguró el museo de la cerveza, el cual luego fue renombrado Casa de la Cervecería. A través de un recorrido por dicha casa y por la planta, se pueden conocer las máquinas, filtros, fotografías y una detallada descripción de la historia de la compañía. El recorrido es conducido por guías a través de todo el proceso de producción y envasado, la historia y las particularidades de este símbolo santafesino. El recorrido se puede realizar de martes a sábados a las 18.
Por último, el Club Sarmiento, ubicado en el corazón del barrio Candioti Sur, dio origen en 1966 al primer patio cervecero de la ciudad.



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