30 de noviembre 2017 - 00:00

SARSUB, un ejercicio no aprobado que se hizo realidad

El 25 de julio, con la firma de Mauricio Macri, Jorge Faurie, Marcos Peña y Oscar Aguad, el Senado recibió un proyecto de ley para que el Congreso autorice la salida de personal militar y medios del territorio de la Nación y el ingreso de tropas extranjeras. La solicitud atendía maniobras a cumplir entre el 1 de setiembre de 2017 y 31 de agosto de 2018. Como una premonición el expediente N° 0288 PE-2017 contenía la realización del ejercicio SARSUB (sigla en inglés de Search and Rescue, traducido Búsqueda y Rescate) entre la Armada Argentina y la del Brasil.

Se trataba de un simulacro de emergencia de un submarino asentado en el fondo e "imposibilitado de salir a superficie". "La ejecución del ejercicio SARSUB con la Marina de la República Federativa del Brasil contribuye a mejorar el grado de interoperabilidad entre ambas armadas en operaciones de búsqueda y rescate de submarinos aprovechando la capacidad de auxilio que tiene el país vecino al disponer de un buque de salvamento de submarinos" dice en los fundamentos el proyecto de ley. Este diario publicó en su edición del 20 de noviembre que la Armada perdió la capacidad de rescate y salvamento en 2009 cuando se desafectó el aviso ARA Irigoyen tras 48 años de actividad.

El lugar elegido para el simulacro era "aguas de la zona económica exclusiva de la República Federativa del Brasil o aguas de la zona económica de la Argentina". El ítem sobre medios a emplear dice; Un (1) submarino TR 1700 (Tipo ARA Santa Cruz) (n.r. es gemelo del San Juan), o clase ARA Salta, según disponibilidad al momento del ejercicio. Brasil ponía en la ejercitación un buque de salvamento, el mismo que está participando ahora en la búsqueda del San Juan.

El concepto del ejercicio es que el submarino "Debe ser buscado, localizado y auxiliado por el resto de las unidades navales participantes". "Se emplea el buque de salvamento de submarinos y buzos para la evacuación del personal de la nave siniestrada", decía el texto del proyecto. Se iba a gastar 2.043.144 pesos a cubrir con fondos presupuestarios de la Armada.

No se aprobó. Había conseguido la venia del Senado, también en la Comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa de la Cámara de Diputados pero se trabó en el recinto y no fue ley. Explicaciones políticas apuntan a una fricción entre Oscar Aguad y la diputada y ex ministra de Defensa, Nilda Garré. El desencadenante fue la negativa de Aguad a una visita al rompehielos ARA Irizar que había solicitado Garré. Se sabe que terció el senador Federico Pinedo quien reunió a los contendientes en un almuerzo pero no hubo pipa de la paz. El ejercicio SARSUB ahora resultó un caso real que tiene en vilo al país con el compromiso lamentable de las vidas humanas.

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