Scioli mostró un cacique y volvió, en baja, queja K

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 A horas de las críticas de dirigentes K, Daniel Scioli volvió ayer al lenguaje fotográfico: a pesar de los reproches de otros candidatos y de algunos ultra K, el mandatario se mostró ayer con el gobernador de Misiones, Maurice Closs, un aliado del Gobierno que formó parte en los últimos años del dispositivo oficial.

La instantánea con Closs, una excusa institucional sobre la promoción de la provincia de Misiones, tiene un inocultable contenido al igual que la foto que, anteayer, difundió el sciolismo del gobernador junto a Diego Bossio, titular de ANSES y uno de los candidatos a gobernador.

El encuentro con Bossio y Closs expresa que, de mínima, hay matices en el universo oficial respecto de la cercanía a Scioli porque mientras Florencio Randazzo, Julio De Vido y Andrés "Cuervo" Larroque ametrallaron al bonaerense por su presencia en un evento de un grupo mediático, otros lo minimizaron -como ocurrió con Sergio Berni y Mariano Recalde- sino que, algunos más, en vez de despegarse de Scioli por el presunto enojo presidencial, mantuvieron en pie sus agendas junto al candidato del peronismo K que, según todas las encuestas, mejor mide.

Hay un detalle todavía más sutil. La lluvia ácida sobre Scioli se cerró en un puñado de actores, no involucró prácticamente a dirigentes territoriales -hablaron, sí, algunos intendentes alineados con De Vido, como Francisco "Paco" Durañona y Patricio Mussi, de Berazategui- mientras que el resto del universo oficial prefirió el silencio o, en público o privado, minimizar la osadía del gobernador.

Además de las rispideces internas y alguna simpatía o acercamiento particular, lo cierto es que la reacción por el "gesto desafiante" de Scioli ayer pareció agotarse en una parrafada de Carlos Kunkel que, a pesar de sus modos bravos, se cuidó con sus dichos: en vez de cuestionar directamente a Scioli embistió contra Mirtha Legrand y luego en vez de hablar de kirchnerismo o no kirchnerismo, habló de "peronismo o no peronismo", una categoría que siempre preservó el dirigente de Florencio Varela, pero que en el contexto de la sucesión electoral adquiere otro impacto.

Las palabras de Kunkel rebotaron, además, porque un rato antes Closs había pedido que el kirchnerismo no se ensañara con Scioli. "Quienes tenemos responsabilidad territorial, tenemos que intentar que estos escarceos naturales de la política no trasciendan a mayores porque, en definitiva, nos vamos a tener que encolumnar detrás del que resulte ganador en las PASO, que recién se van a celebrar en agosto" dijo el gobernador. Kunkel le respondió que se preocupe por "solucionar" los problemas de Misiones.

En ese contexto, hoy desembarcará en la costa otro candidato K, Agustín Rossi, el ministro de Defensa que tiene una agenda nutrida y festeja una encuesta nacional, leída en Gobierno, que lo ubica encima de Sergio Urribarri.

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