3 de marzo 2009 - 00:00

Scioli reclamó una ‘‘coparticipación más justa’’

Scioli junto al vicegobernador Balestrini y Horacio González.
Scioli junto al vicegobernador Balestrini y Horacio González.
Buenos Aires - Con pocos pedidos concretos a los legisladores de ambas cámaras, Daniel Scioli dejó abierto ayer el 137 período ordinario de sesiones en la Legislatura provincial, centralizando su mensaje en el problema de la inseguridad y el desempleo. El mandatario reclamó, además, una distribución más justa de la coparticipación: «Somos el distrito que más aporta al sistema y, a la vez, el que menos recibe en términos relativos». «Sabemos que los puntos cedidos a la Nación entre 1987 y 1988 son necesarios para hacer frente a la vulnerabilidad social en la que todavía viven muchas de nuestras familias. Necesitamos, reclamamos y merecemos una coparticipación más justa», agregó.
Reconoció que «las principales preocupaciones son la seguridad y el empleo», y remarcó que su gestión inició «un camino irreversible para mejorar la seguridad».
El énfasis del bonaerense por exhibir un compromiso institucional frente al flagelo de la delincuencia lo llevó incluso a modificar el orden del texto que leyó ante los legisladores. Y marcó, además, un fuerte contraste con el discurso de apertura legislativa de Cristina de Kirchner, quien esquivó el domingo cualquier mención a la crisis por inseguridad.
El gobernador pidió no caer en «falsas antinomias que benefician a los delincuentes, que no pierden ni un minuto en aprovechar eso, ni maldita policía ni mejor policía».
Afirmó que «nadie nos detendrá en esta lucha, nadie nos atemorizará ni nos hará bajar los brazos», e insistió en que la seguridad «la mejoramos entre todos, con los tres poderes del Estado, los trabajadores, las instituciones religiosas, los medios de comunicación y la activa participación de los ciudadanos».
Detalló los logros obtenidos en el combate de la droga al remarcar que se incautaron «tres veces y media más cocaína y paco, 18 mil armas, un 14 por ciento más que el año anterior, armas que hubieran equipado bandas criminales» y que se incrementaron en un 22 por ciento los operativos contra la sustracción de automotores».
Afirmó que esas medidas generaron que «en el territorio se dirimieran conflictos internos entre mafias, peleas por el control del mercado y ajuste de bandas», con «crímenes mafiosos y ejecuciones de ciudadanos extranjeros».
Agradeció a la Legislatura provincial las leyes aprobadas para agilizar la Justicia y reclamó a los fiscales y jueces «máximo compromiso en la lucha contra el delito».
Aludió a la «crisis económica internacional fruto de la especulación financiera cuyos efectos se sienten en la economía global».
«Que las circunstancias del año electoral no nos impidan actuar con prudencia y respeto», pidió el mandatario provincial y remarcó que «la campaña puede esperar, las urgencias de la gente no. Necesitamos de todos los argentinos y todos los partidos políticos».
En su discurso, el gobernador, que fue interrumpido 25 veces por los aplausos, reclamó la sanción de sólo cuatro leyes, pero puso todo el énfasis en una: «Los convoco a convertir en ley el proyecto de Repatriación y Exteriorización de Capitales», dijo.
El proyecto espera iniciar su camino legislativo desde la Cámara baja donde tiene moción de preferencia para ser tratado en la próxima sesión y que ya generó varias tensiones en los diputados.
Sorprendió, en tanto, al convocar a los gremios docentes a una nueva paritaria (ver aparte), en el marco del grave conflicto por el que atraviesa el sector en la provincia.

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