10 de agosto 2015 - 00:00

Scioli vence en primarias decisivas; Macri, segundo

Daniel Scioli  apareció en  los primeros minutos de la madrugada de hoy en el escenario del Luna  Park junto con Carlos Zannini, Karina Rabolini y la esposa del  candidato a vice.  Festejaron, pese al lento escrutinio, una victoria en las PASO presidenciales.
Daniel Scioli apareció en los primeros minutos de la madrugada de hoy en el escenario del Luna Park junto con Carlos Zannini, Karina Rabolini y la esposa del candidato a vice. Festejaron, pese al lento escrutinio, una victoria en las PASO presidenciales.
 Esta madrugada el oficialismo de Daniel Scioli se adjudicaba el triunfo en las PASO presidenciales en medio de un lento recuento de votos que se complicaba aún más por el bajo porcentaje de sufragios de la provincia de Buenos Aires que se computaban en ese momento.

Mauricio Macri se ubicó en segundo puesto. En el futuro se deberá arrastrar el voto que aportó el resto del combo Cambiemos. Sergio Massa se coló en el tercer puesto, tras ganarle la PASO al cordobés José Manuel de la Sota, y con eso puede pensar en arbitrar algo del voto de octubre. Tras la elección de ayer se confirmó que no le sobran votos a ningún candidato.

Entre los reacomodamientos de ayer deberá sumarse la baja performance que logró Margarita Stolbizer, lo que la elimina de la lista de una potencial alternativa para el voto radical de Cambiemos que podría no querer seguir a Macri en la nacional tras la eliminación ayer de Sanz y Carrió.

Esta madrugada quedaban consagrados 6 candidatos a presidente: Scioli, Macri, Massa, Nicolás del Caño, Stolbizer y Adolfo Rodríguez Saá. El resto de los 15 que fueron a las PASO no llegó al piso exigido.

La lentitud en el ingreso de datos al centro de cómputos complicaba también en la madrugada confirmar el resultado de la pelea mayor del kirchnerismo: la candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires. A esa hora se registraba una leve ventaja para Aníbal Fernández sobre Julián Domínguez, pero sobre un porcentaje de votos computados menor que el 20%, lo que dejaba abierto el resultado.

En el interior, Máximo Kirchner se garantizó competir por una banca a diputado por Santa Cruz. Entre los datos a recordar está también Mendoza, donde Julio Cobos se aseguró su regreso al Senado y la reedición de la pelea entre el peronismo tradicional y el kirchnerismo en La Pampa.

Toda elección tiene una anécdota por la que pasa a ser recordada en el tiempo. La de ayer, además de marcar el inicio de la transición del Gobierno de Cristina de Kirchner, quedará en el recuerdo por la tardanza en conocerse los datos, producto de una conjunción de problemas: cuatro horas y media después del cierre formal de los comicios, aún no se registraban datos. Hubo un triple embrujo para que eso sucediera. El tiempo, un temporal que se abatió sobre gran parte del país, complicó el inicio y apertura de las mesas y luego el traslado de urnas. Eso produjo, además, que hubiera una relativa baja afluencia de votantes durante la mañana, que se precipitaron desde el mediodía hacia la tarde. La complicación con las boletas por la cantidad de categorías a procesar en el recuento de votos en las mesas, cortes y protestas varias. En algunos colegios, dos horas después del cierre se seguían procesando votos. La demora fue tal que a las 2 de la madrugada los periodistas fueron desalojados del centro de cómputos, que cerró, y el conteo pudo ser seguido sólo por internet.

Cada partido tuvo que superar esa situación con un minué distinto. A las 19.55, Alberto Pérez fue el primero en salir en el Luna Park donde Scioli había montado su búnker para anunciar "un triunfo de Daniel Scioli, sobre Macri, sobre Massa y sobre Cambiemos".

Para ese momento había bocas de urna y un sistema de mesas testigo que organizó el oficialismo. Lo hizo tomando como dato un muestreo de mesas testigo que organizó el sciolismo, un sistema que utiliza el socialismo santafesino desde hace años para medir el voto durante el día de elección.

El protagonismo de las boletas de votación fue inevitable. La cantidad, la extensión en el cuarto oscuro y los cortes de todo tipo registraron récords en el país. El socialismo santafesino pagó caro el haber ido a la elección con lo que se conoce como "boleta corta", es decir, sin precandidato presidencial. Hermes Binner se quedó afuera de su candidatura a senador, la misma que decidió para garantizarse una ubicación en el futuro frente a los problemas electorales del socialismo en esa provincia. El resultado no pudo ser peor: quedó cuarto detrás del kirchnerismo, de Cambiemos y del massismo.

En Neuquén, al MPN le pasó algo parecido: allí Scioli se impuso y el partido provincial quedó relegado al segundo puesto también en la categoría de diputados.

En Jujuy, el corte de boletas confirmó la estrategia que siguieron muchos candidatos radicales al acatar el acuerdo nacional que Ernesto Sanz cerró con el PRO, pero manteniendo independencia para llevar la boleta de otros candidatos a presidente. Gerardo Morales llevó así a Macri, Sanz, Carrió, Margarita Stolbizer y Massa. El resultado fue un triunfo de Scioli en la provincia de Jujuy de la mano de Eduardo Fellner, y del radical Gerardo Morales en la lista de diputados donde duplicó los votos. Ése es el escenario que Morales quería lograr para la elección a gobernador, donde él va como candidato, que se dará junto con la presidencial.