El film, que se estrena en febrero en la Argentina, tuvo como primer espectador al papa Francisco. Los Globos de Oro lo dejaron de lado.
encuentro. Martin Scorsese con el papa Francisco en el Vaticano.
Martin Scorsese recuperó en "Silence" (que se llamará en la Argentina "El silencio", cuando se estrene en febrero) su lado más espiritual, intimista y hasta místico, pero con una narración épica en la que la fe es el centro de una historia que el director de "Taxi Driver" ha tardado casi 30 años en poder llevar al cine. Protagonizada por Andrew Garfield (a quien se vio ayer en "Hasta el último hombre", de Mel Gibson) y con la participación de Adam Driver, Liam Neeson y el japonés Tadanobu Asano, en "El silencio" Scorsese traslada al espectador al Japón del siglo XVII, a la persecución de los curas católicos que trataban de evangelizar el país y, sobre todo, a la lucha interior del padre Rodrigues (interpretado por Garfield).
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"Leí el libro en 1989 y a continuación hice 'Buenos muchachos', donde desarrollé un estilo muy veloz, vertiginoso a veces. De ahí pasé a 'Casino', para ahondar en ese estilo, y cambié de manera radical para encontrar una nueva manera de expresarme visualmente con 'La edad de la inocencia'. Después, volví a cambiar para 'El lobo de Wall Street'. En todo ese periodo, mi manera de ver el mundo y mi manera de contar una historia sencillamente se encontraron". Así explicaba Scorsese en la presentación en Nueva York de una película que necesitaba una forma de narrar especial, una mezcla de intimismo y grandeza que le permitiera mostrar el contraste entre la violenta persecución, tortura y asesinato de los sacerdotes, y la búsqueda interna de la fe, tanto de los curas como de los creyentes japoneses.
Una adaptación para el cine de la novela homónima de Shusaku Endo publicada en 1966 y que cuenta la persecución de los cristianos ocultos, los llamados "kakure kirishitan", herederos de los más de 300.000 japoneses convertidos tras las introducción de esta religión en Japón por el misionero español Francisco Javier en 1549. "El silencio" se centra en la llegada a Japón de dos jesuitas portugueses, Rodrigues y Garupe (Driver) que buscan al padre Ferreira (Neeson), su mentor, desaparecido tras ser apresado por los japoneses. Rodada en unos espectaculares paisajes de Taiwán, la película alterna planos generales con momentos íntimos y silenciosos que muestran el doloroso proceso de unos sacerdotes que luchan contra el abandono por parte de su Dios. Los japoneses les dan a elegir entre renegar de su fe o morir crucificados.
A principios de diciembre, Scorsese estuvo con el Papa Francisco, que fue el primer espectador de la película estrenada el 23 de diciembre en los Estados Unidos. Bien recibida por la crítica, que la considera la mejor película de Scorsese en años y superior a sus anteriores incursiones en el mundo religioso (como "La última tentación de Cristo" o "Kundun"), los premios, sin embargo, le están dando la espalda hasta ahora. Ninguneada en los Globos de Oro, que se consideran el primer test importante antes de los Oscar, la película ha sido incluida entre las mejores del año por los críticos de Boston y el American Film Institute, pero no ha conseguido nominaciones en los principales premios. A la espera de que obtenga alguna para los Oscars (que se anunciarán el 24 de enero), las opciones de premios más claras parecen las de Garfield.
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