8 de julio 2009 - 01:20

SE ABROQUELA GOBIERNO: ASCIENDE A BOUDOU Y A ANÍBAL; LO CONSERVA AÚN A MORENO. LA CRISIS CONTINÚA

Amado Boudou, Aníbal Fernández, Julio Alak
Amado Boudou, Aníbal Fernández, Julio Alak
• Puede decirse que se cumplió la promesa oficial: se profundizó el modelo. • La derrota del Gobierno en las elecciones legislativas debía haber sido la oportunidad para corregir el rumbo.• Nada de ello a la luz de los cambios introducidos ayer en el gabinete. • Es menos de lo mismo. • Llega Aníbal Fernández a la Jefatura de Gabinete para coronar así la anunciada salida de Sergio Massa. • Amado Boudou se hace cargo del Ministerio de Economía, que estaba casi vacante desde la asunción de Carlos Fernández. • Desembarca en el Ministerio de Justicia un todoterreno del kirchnerismo como Julio Alak, que proviene de Aerolíneas Argentinas. • Conserva su cargo Guillermo Moreno, un ícono de la política económica del kirchnerismo. • Por ello es que la oxigenación no llega.• Los cargos no fueron consensuados con los gobernadores victoriosos el 28 de junio, lo que no da fortaleza a la gestión. • Podrá esgrimirse que gana el Gobierno capacidad de negociación y comunicación con Boudou en el Palacio de Hacienda, pero es algo relativo: reemplaza a un ausente. • Como siempre sucede, la CGT y Hugo Moyano quedan bien colocados. • A Aerolíneas Argentinas llega como presidente Mariano Recalde, hijo de Héctor, abogado, y una especie de embajador plenipotenciario de Moyano. • De experiencia en el negocio aeronáutico, Recalde sólo tiene la de haber sido viajero, y ni siquiera frecuente. • A la ANSES va Diego Bossio, un «sub-30» del Gobierno, que, como Boudou, fue ortodoxo, egresó de la Universidad de San Andrés y ahora muta al kirchnerismo ilustrado. • Los Kirchner no son de hacer muchos cambios en sus gabinetes; en Santa Cruz, Julio De Vido llegó a estar 11 años en el Ministerio de Economía; el primer gabinete de Néstor Kirchner fue el que heredó de Eduardo Duhalde; Cristina conservó la mayoría de los nombres del elenco de su marido. • Con algo de autosuficiencia, los Kirchner entienden que con ellos en el comando los demás cargos son nombres intercambiables, en todo caso oportunidades para la estética de la política que puede usarse para conformar algunas demandas del público, aunque no las que se expresan en las urnas. • El equipo que asume hoy tiene una sobredosis de lo que el Gobierno cree que le falta: voceros. • Como todo Gobierno en crisis en la Argentina, considera que nunca se equivoca, que su programa es perfecto, pero que los voceros no lo saben transmitir bien. • También es un gabinete de leales; Massa fue siempre observado por los Kirchner como un adversario adentro de su casa; le atribuyen fabricaciones de prensa contra el matrimonio y otros funcionarios.•Ninguno de los que asumen es kirchnerista puro -cantera que parece agotada-, pero han dado pruebas suficientes de lealtad. (Ver págs. 2 a 7.)