13 de enero 2015 - 00:00

Se buscó la seguridad

Se buscó la seguridad
 Según la teorías más difundidas, el principal factor determinando la valuación entre distintas monedas es la "paridad de las tasas de interés" (J. Frenkel y R. Levich, 1981). La idea es que "pari passu" y no existiendo fricciones, las monedas arbitrarán haciendo neutra -en términos reales- la diferencia entre las tasas; la moneda del país con menor costo del dinero se apreciaría y la de tasas más altas se devaluaría compensando a futuro estas diferencias. En la práctica, si bien existe evidencia que esto tiende a suceder a menos de un año y en particular a seis meses, (Paridad de Interés cubierta: Un estudio de la data de alta frecuencia y calidad, por M. Taylor, 1986; Integración monetaria en la Unión Europea, por Paulo Ferreira, 2011), existen infinidad de estudios que han encontrado que las monedas de los países de tasas más altas tienden a devaluarse menos de lo que predicho por el modelo e incluso a revaluarse (Carry Trade, Flujo de órdenes y la incógnita del sesgo futuro, por F. Breedon et.al, 2014). Es así que a mediano plazo los teóricos prefieren apuntar a la posición de las balanzas de pagos para explicar el comportamiento entre las monedas. La idea es que la moneda de un país con bajas reservas y/o déficits de cuenta corriente tendería a la devaluación o alternativamente a una reducción de la demanda doméstica (Tasas de cambio, devaluación y ajustes", S. Edwards, 1989), mientras el que tenga un fuerte superávit o exceso de reservas lo haría hacia la apreciación (Un modelo de crisis de balanza de pagos", P. Krugman, 1979). El problema es que el principal factor detrás de los desbalances de cuenta corriente parece ser la valuación de los activos domésticos y en particular de las acciones y las propiedades (Precio de los activos y fluctuaciones de cuenta corriente en las economías del G7, por M. Fratzcher y R. Straub, 2009) que a través de un efecto riqueza/pobreza reducirían/incrementarían el costo del dinero y la inflación, re/devaluando la moneda local, disminuyendo/aumentando el saldo de la balanza comercial.

Mañana seguimos. Siete subas (buen día para las telefónicas) y 27 mermas dan cuenta de lo generalizado de la baja (y el olor a "vuelo a la seguridad") que dejó al Dow cediendo el 0,54 por ciento a 17.640,84 puntos. Atenti a la tasa, algunos musitan el 1,43% del 25 de julio de 2012.

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