18 de octubre 2012 - 00:46

Se desata escándalo en Uruguay por licitación

Desplazan empresa argentina en obra termoeléctrica

Osvaldo Acosta
Osvaldo Acosta
«No somos una empresa que nació hace siete años con el kirchnerismo, como pretenden decir. Nacimos hace 35 años e hicimos obras en toda la región». Con estas palabras, Osvaldo Acosta, uno de los dueños de Electroingeniería, defendió el trabajo de su empresa en medio del rechazo por parte de Uruguay de la licitación para la construcción de una termoeléctrica en el país vecino. «En el mismo acto rechazaron nuestra oferta, anularon la licitación e iniciaron un proceso de contratación directa», señaló.

Periodista: ¿Por qué ocurrió esta baja en la adjudicación?

Osvaldo Acosta:
Ésta es una licitación internacional para una termoeléctrica de 500 megavatios, en donde competimos con cinco grandes empresas de EE.UU., Corea, España, Italia, y en donde ganamos claramente la oferta económica y precalificamos por la UTE (Usinas y Transmisiones Eléctricas de Uruguay). La diferencia entre nuestra propuesta económica y de rendimiento y de calidad de equipamiento equivale a que la UTE ahorre más de 200 millones de dólares en 10 años de funcionamiento.

P.: ¿Cómo fue el proceso de selección?

O.A.:
Presentada la documentación respecto de antecedentes y propuestas técnicas, la nuestra fue aceptada sin objeciones, y respecto de los antecedentes, ellos rechazan en 24 horas nuestra propuesta por considerar que las obras que ha realizado Electroingeniería en el país en los últimos cuatro o cinco años, al haberlas hecho en consorcio con otras empresas, no habilita a ser el contratista principal. Esto es totalmente incongruente y fuera de derecho. Estas obras, en todo el mundo, incluso los otros oferentes también las han hecho en consorcios, en sociedades anónimas o en unión transitoria de empresas. Es la forma de prestación de este tipo de obras. Anularon la licitación y comenzaron un proceso de adjudicación directa de una obra de 500 millones de dólares, lo que habla a las claras de la incongruencia y de la barbaridad que están llevando adelante. Era la segunda licitación en 6 meses. En la primera, que había ganado la coreana, había falseado la información. Fue denunciada en la Justicia por un diputado uruguayo y fue anulada. En esta última incluyeron en el pliego «haber sido contratista principal de la obra». Para ellos no cuenta haber sido la empresa líder en la construcción.

P.: ¿Por qué cree que fueron rechazados?

O.A.:
Esto se da en un marco donde mediáticamente nuestra empresa fue injuriada a través de información falsa que llevaron desde la Argentina algunos medios y senadores. Se encargaron de que una empresa argentina que es líder, la única empresa regional, del Mercosur que tiene todos estos antecedentes, que pudo competir en igualdad de condiciones en Uruguay en esta importante licitación, se quedara afuera. En 35 años de vida, no tenemos un solo juicio. Por eso hemos realizado tantas obras en estos años en el país y toda América Latina. Hemos actuado en siete u ocho países de la región siempre sin ningún tipo de dificultades. No somos una empresa que nació hace siete años con el kirchnerismo, como pretenden decir. Nacimos hace 35 años.

P.: ¿Y ello por qué ocurre?

O.A.:
Lo que está politizado acá lo tratan de politizar allá. No tienen en cuenta que en esta obra habría exportaciones argentinas a Uruguay por entre 150 y 200 millones de dólares de empresas metalmecánicas argentinas.

P.: ¿Presentaron algún recurso?

O.A.:
Denunciamos lo que está ocurriendo en Uruguay, ante la UTE. Impugnamos de forma inmediata. Además no tuvimos posibilidad de ver el expediente. Fue rechazado sin causa.

P.: ¿Qué alegaron desde la UTE?

O.A.:
Dijeron que era por apartamientos varios del pliego. Una vez rechazado pedimos verlo y ahí vimos que tomaron los antecedentes de las obras que realizamos en la Argentina que no fueron tomadas como tal. Pedimos audiencia a las comisiones de industria en el Congreso, con el presidente y estamos hablando con la embajada argentina para solicitar se frene este enorme avasallamiento.

P.: ¿Cuánto de menos ofertó Electroingeniería?

O.A.:
Ellos tienen una fórmula que se llama Índice de Comparación de Oferta. Según este índice, son u$s 78 millones menos que la segunda. Ahora, cuando se tienen en cuenta la calidad de equipamiento y el rendimiento de las máquinas por 10 años, son u$s 200 millones menos en el gasto. La diferencia es enorme. Otro aspecto importante es que también estamos dando a conocer al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) este hecho ya que no se observa la transparencia. En el mismo acto rechazaron nuestra oferta, anularon la licitación e iniciaron un proceso de contratación directa. Esto fue el 27 de septiembre.

Entrevista de María Iglesia

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