El mercado se vio salpicado por la crisis política brasileña y la expectativa sobre si el presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, aceptaría o no la apertura de un juicio con miras a la destitución de Dilma Rousseff. Los malos resultados de ayer pusieron fin a una racha de nueve sesiones consecutivas de subas. El mercado el lunes no operó por ser feriado en Brasil.
La situación en China, donde las importaciones por valor perdieron más de un 20% interanual en septiembre, pesó en la rueda y tuvo un efecto inmediato en las empresas siderúrgicas y mineras. Los papeles de Petrobras también cayeron con fuerza, las acciones preferentes bajaron un 7,61% y las ordinarias un 8,12%, su mayor retroceso desde enero de este año. La plaza, que pasó toda la jornada en números rojos, totalizó ayer negocios por un valor de 7.994 millones de reales (unos 2.055 millones de dólares), producto de 1.191.291 transacciones.
En el mercado de cambio, el real sufrió una fuerte depreciación del 3,48% frente al dólar, moneda que terminó la jornada negociada a 3,888 reales para la compra y 3,890 reales para la venta en el tipo de cambio comercial. Se trató de la mayor caída en cuatro años.
| Agencia EFE |

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