Se estira la cadena de pagos. Tratan de evitar que no se corte

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• SEGÚN EMPRESAS LOS ANUNCIOS DEL GOBIERNO PARA EL SECTOR TUVIERON "GUSTO A POCO"
Las empresas afrontan problemas para el pago de los aguinaldos. Sin poder vender cheques, muchos ya piensan en postergar el pago de impuestos.

Los anuncios que realizó el Gobierno para las pequeñas y medianas empresas tuvieron sabor a poco para el sector, aunque sirven para capear el temporal. Junio es uno de los meses más complicados del año porque tienen que hacerse de caja para pagar los aguinaldos. Y el problema que tienen es que como producto del descalabro en el mercado de cambios, la escapada de la inflación y la tasa del 40%, las cadenas de pago de han estirado en un mes. El que le vendía a una empresa grande y cobraba a 30 días, ahora lo hace en 60, y el que percibía a 2 meses, ahora lo hace en tres, inflación mediante. Con las fuentes de financiamiento normales cerradas, las empresas están empezando a postergar el pago de los impuestos.

Entre las medidas anunciadas por el ministro de la Producción, Dante Sica, durante un acto junto al presidente Mauricio Macri en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), figura la de armar líneas de crédito con tasas subsidiadas al 29% para capital de trabajo, a través de los bancos públicos. El objetivo es evitar que lo que se presenta como un estiramiento de la cadena, no se corte. Según lo informado por el BCRA, en los primeros cuatro meses subieron los cheques rechazados no pagados en casi un 50% respecto a los primeros cuatro meses del 2017.

En la práctica, las grandes empresas se están financiando con sus proveedoras pequeñas y medianas. José Luis Ammaturo, titular de la Cámara Argentina de la Mediana empresa Metalúrgica (CAMIMA) se quejó de que "las pymes no podemos hacer de bancos".

El crédito más usual de las pymes, que es la venta de cheques, es una puerta cerrada desde hace más de un mes. Cuando el Banco Central subió la tasa de interés, los bancos comenzaron a cobrar entre el 60% y el 70% para descontar documentos. Para los empresarios esa vía de financiamiento es inviable. Por otro lado, muy pocas empresas han podido atesorar algunas divisas, como para salir a vender ahora en momentos en que se van cayendo las ventas

En la lista de prioridades de pagos de las pymes figuran primero los salarios, luego los proveedores y por último el pago de los impuestos, Por lo tanto, esto último es lo que más se reciente. Comienza a haber demoras y pagos fuera de término. Según señaló Ammaturo "es el mal menor" dentro de todas las dificultades que afrontan. El empresario metalúrgico consideró que las actuales condiciones financieras "deberían ser momentáneas" ya que a su entender en la medida que se estabilice el mercado "deberían comenzar a bajar las tasas".

El secretario de Prensa de CAME, Pedro Cascales, comentó que "se está retransando la cadena, a los proveedores que uno tiene se le traslada los plazos, pero al final, lamentablemente lo que se posterga es el pago de los impuestos".

El empresario manifestó que en el afán de hacer caja las empresas "activan promociones por pago al contado algo que se nota mucho en gastronomía". "Para las grandes empresas un mes de no pago genera una ganancia financiera del 3% al 4 %", explicó,

En rigor, si el Gobierno quisiera poner un buen paquete de ayuda a las pymes, podría apelar a acelerar la devolución de saldos de impuestos denominado de "libre disponibilidad". Cascales reveló que hace un par de semanas empresarios de la CAME le plantearon este problema a Ignacio Pérez Rivas, el jefe de asesores de Sica, y a Leandro Cuccioli, el titular de la AFIP. "La cantidad de saldos a favor que tenemos las pymes es muy grande, que son activos que no se pueden usar", explicó. El empresario reveló que en el Gobierno prometieron "trabajar en eso". Esos saldos se fueron conformando por el régimen de retenciones que hacen las grandes empresas a sus proveedoras pymes. Con ello, se anticipan pagos de Ganancias y Aportes Patronales, entre otros impuestos, que suelen ser tan altos siempre superan a lo que le corresponde pagar a la pyme por el período fiscal. Si bien existen regímenes especiales para acelerar la devolución, en la AFIP sostienen que los requisitos para obtener el beneficio obligan a la empresa a mostrar toda su documentación, y por temor a que se encuentren "infracciones", muchas desisten. Cascales advirtió que "en la mayoría de las pymes a veces excede a las deudas que tenemos con la AFIP" y manifestó que "a veces tenemos embargos por un lado y por otro saldos a favor que no podemos usar". En la AFIP comentaron a Ámbito Financiero que una solución para ello sería reducir las alícuotas de retención. El organismo recaudador también dispone de un mecanismo online en el que la empresa puede pedir que le dejen de retener, si cumple con determinados parámetros de la Ley Pyme.

El tributarista Ezequiel Pasarelli, por su parte, explicó que las cifras de saldos de libre disponibilidad de la AFIP son muy elevadas, y que no se pueden estimar. Pero comentó que "se cree que la mitad de las empresas en Argentina tiene saldos de libre disponibilidad a su favor".

En tanto, el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) Eduardo Fernández, advirtió que ese sector atraviesa una "situación de gravedad", y consideró que las medidas prometidas por el presidente Mauricio Macri tienen "sabor a poco".

"Hay una situación de gravedad del sector y a pesar de reconocerse las virtudes de las pequeñas y medianas empresas, creemos que hacen falta medidas en la emergencia", sostuvo el dirigente.

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