26 de mayo 2009 - 00:00

Se relanzó Club de Chicago (obvio, criticaron al Gobierno)

En el relanzamiento del University of Chicago Alumni Club disertó sobre las perspectivas económico-políticas el economista Jorge Ávila, quien alertó sobre los complicados escenarios en 2010. Estuvieron entre otros Ricardo López Murphy, Alberto Boix, Graciela Cairoli y Pablo Werning.

A continuación una síntesis de la exposición.

La economía entró técnicamente en recesión en abril pasado. La causa no fue la caída de los commodities sino la brutal suba de la prima de riesgo-país desde la intervención del INDEC que saltó de 180 puntos básicos en enero de 2007 a 1.900 en marzo de 2009. La fuga de capitales desde octubre de 2007 alcanza a los u$s 37.000 millones (un 6% del PBI) y desinfló la demanda agregada y la producción.

Tengo la impresión de que la prima de riesgo-argentino no bajará de 900 o 1.000 puntos una vez que se estabilice la situación financiera mundial. Limpia de la crisis internacional la prima se mantendría unos 700 puntos por encima del nivel de enero de 2007. Estos 700 puntos representan el riesgo-K de expropiación, estatización o desastre político (la prima brasileña ya ha caído a 300 puntos, que vuelven a entrar capitales al vecino país y que el real se ha apreciado de 2,5 por dólar a 2 en las últimas semanas. Ni el BCRA ni la UIA parecen haber reparado en este hecho.)

A pesar de la gran fuga de capitales y la fuerte recesión, la inflación no cede, porque mientras en 2007 y 2008 el dólar se mantenía fijo, entre abril de 2008 y abril de 2009 ha trepado un 18%. Esto significa que sin devaluación la inflación argentina sería bajísima.

El pronóstico económico de los próximos doce meses es, sin embargo, terriblemente incierto. Por un lado, el gasto público registra el nivel más elevado de la historia. El año pasado cerró en 31% del PBI, contra un promedio de 23% en el período 1977-2002, y contra 23% en 2002. Kirchner se las ingenió para aumentarlo en 8 puntos en seis años. Rompió los récords de Martínez de Hoz y de Menem y lo hizo con un dólar fijo, igual que ellos.

Si Kirchner ganara su banca de manera poco clara en Buenos Aires, deberá cohabitar con la oposición a partir de julio. Tendrá minoría en la Cámara de Diputados y quizá también en el Senado desde diciembre, y perderá los superpoderes.

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