24 de diciembre 2008 - 00:00

Se suicidó financista tras perder u$s 1.400 millones

Los periodistas esperan a la entrada del edificio de la avenida Madison al 509, en Nueva York, donde se sitúa la oficina en la que Thierry de la Villehuchet fue encontrado muerto.
Los periodistas esperan a la entrada del edificio de la avenida Madison al 509, en Nueva York, donde se sitúa la oficina en la que Thierry de la Villehuchet fue encontrado muerto.
Nueva York - El financista francés Thierry de la Villehuchet, cofundador de la firma Access International, se suicidó ayer en su oficina de Nueva York. Fue tras haber perdido más de 1.000 millones de euros de sus clientes a través de las inversiones realizadas en los fondos de Bernard Madoff, según reveló ayer el periódico La Tribune.
Villehuchet, de 65 años, se quitó la vida al no poder soportar la presión que le provocaba el haber hecho perder a sus inversores sumas multimillonarias por confiar en Madoff, presunto estafador financiero que hizo desaparecer -se estima- unos 50.000 millones de dólares.
Desde hace una semana buscaba la manera de recuperar el dinero que sus clientes le había confiado, explica uno de sus allegados en declaraciones a La Tribune, quien añade que «es el adiós de alguien al que no se le podía reprochar nada» porque «tomaba todas las diligencias necesarias en su campo».
«Lo cierto -agregó- es que todo el mundo quería invertir en Madoff, considerado por todos como AAA, es decir, de absoluta seguridad».
Repercusiones
El escándalo generado por la millonaria estafa de este inversor norteamericano genera numerosas repercusiones. Por ejemplo, la firma Fairfield Greenwich Group, que confió 7.500 millones de dólares a Madoff, fue demandada ante un tribunal de Nueva York por sus inversores, quienes consideran que no cuidó convenientemente de su dinero.
La compañía propiedad de Walter Noel indicó que invirtió a través del fondo de inversión Greenwich Sentry 220 millones de dólares con Madoff. La entidad también confió 7.300 millones de dólares de su fondo Fairfield Sentry a la gestión del estafador, que durante años reportó una elevada rentabilidad a todo el dinero que llegaba a sus manos.
Sin embargo, él mismo confesó que llegó un momento en que esa rentabilidad no la conseguía a través de inteligentes estrategias de inversión en el mercado de valores, sino de un sistema piramidal por el que utilizaba los fondos nuevos que iban llegando para pagar los intereses de los clientes más antiguos (lo que se conoce como un «esquema Ponzi»).
A comienzos de mes, y después de que la crisis forzara a algunos de sus clientes a tratar de retirar sus fondos y recortara la entrada de dinero fresco, Madoff no fue capaz de seguir pagando los intereses que en teoría estaba consiguiendo y confesó al FBI que había montado un «gigantesco sistema Ponzi» de 50.000 millones de dólares. Una de las entidades que más dinero confió a Madoff, quien se encuentra bajo arresto domiciliario y vigilado 24 horas, fue Fairfield Greenwich, cuyos clientes acusan ahora a la firma ante el Tribunal Supremo del estado de Nueva York, en Manhattan, de no haber velado convenientemente por sus intereses.
Según la demanda, los inversores consideran que los socios de la entidad, Walter Noel, su yerno Andrés Piedrahita y Jeffrey Tucker, no cumplieron con su responsabilidad fiduciaria y se enriquecieron injustamente con sus fondos.
Formato
La demanda presentada se ha hecho bajo el formato de denuncia colectiva, por lo que está abierta a la incorporación de personas que se consideren en la misma situación.
El pasado fin de semana, Andrés Piedrahita, considerado «el hombre» de Madoff en España, se confesaba en una entrevista concedida a un diario español como una víctima más de la estafa piramidal protagonizada por el magnate estadounidense y defendía su inocencia en el proceso de la estafa.

Dejá tu comentario