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¿Se viene un tercer canje?
El plan más rápido y sencillo sería reabrir el canje cerrado en 2005 o 2010. La diferencia radicaría en cuanto se les pague a los bonistas. Utilizando el primer canje se pagaría cerca de 90 centavos por dólar y con el segundo alrededor de 70 centavos por dólar (recordemos que en 2010 se pagó menos que en 2005). Dicho acuerdo se podría cerrar muy rápidamente aunque su implementación lleve cuatro a seis meses por las aprobaciones regulatorias de EE.UU. y Europa. Se podría establecer como monto elegible el que surja de las sentencias. Aquellos bonos que no hayan prescripto y no tengan sentencias ingresarían por el valor nominal de los bonos. Se estima que cerca de u$s 1.800 millones no han litigado y por lo tanto habría prescripto el derecho a demandar a la Argentina. Ello sería un ahorro adicional del 28% de la deuda pendiente de pago.
También se podrían utilizar los nuevos bonos para levantar dinero fresco del mercado. Ello haría que estos bonos no reciban el mote de "bono buitre", lo cual conlleve a una quita innecesaria en el mercado que pueda pensar en un futuro default selectivo de dichos bonos.
Simultáneamente, con una aceptación de la mayoría de bonistas, hay que lograr el levantamiento de las medidas cautelares emitidas por el juez Griesa y lograr que los bonistas que no ingresaron al canje no pidan la aceleración de los bonos. Es posible que algunos bonistas pretendan ser holdouts de los houldouts. Toda una ironía. Si bien el juez dijo que no puede imponer una quita sin un acuerdo de partes, sí puede levantar las medidas del pari passu que consideró equitativas en un momento determinado si dejan de serlo. Por otro lado, la acción de los me too aún no ha quedado firme.
Se podría aprovechar esta oportunidad para imponer consentimientos de salida que propusimos en 2004 a los bancos y al Gobierno y que hubieran evitado acciones como la del pari passu tal como hicimos con el Gobierno de Cobos en Mendoza y las cuales fueron ratificadas por los jueces de Nueva York.
Entre otros aspectos, también podría pedir un consentimiento a los bonistas que ingresaron al canje para mejorar las cláusulas de acción colectiva y otros aspectos de los bonos del canje y unificar las series 2005 y 2010. Pese a tener términos y condiciones equivalentes, dichos bonos no son fungibles. La unificación daría mayor liquidez y precio a los tenedores sin costo alguno para la Argentina. Todo ello es posible, pero obviamente requiere un alto grado de planeamiento, coordinación, visión estratégica de largo plazo y, sobre todo, la aprobación del Congreso.
En 2004 propusimos sin éxito el uso de consentimientos de salida. En 2010 redactamos un proyecto de ley al PRO a pedido del Dr. Federico Pinedo que no fue tratado. Ambas propuestas hubieran dado por terminado el default y hubieran evitado las acciones del pari passu. Es hora de aprender de los errores del pasado y poner un fin definitivo al default que ha salido muy caro a nuestro país, privilegiando el interés y la soberanía nacional, y dejando la ideología y los intereses particulares de lado.
(*) Abogado


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