• FURIA DE EMPLEADOS LEGISLATIVOS SOBRE MARCELO PLOMER. • TIENE LA CATEGORÍA MÁS ALTA. El soldado del exvicepresidente es cercano al sindicato UPCN. Ahora revista bajo las filas del senador nacional Gerardo Montenegro, jefe de ese gremio en Santiago del Estero.
Gerardo Montenegro
Amado Boudou dejó el Senado e innumerables travesuras administrativas, más allá del desastroso pase a blanco de un tradicional despacho. Con la nueva administración, que intenta modificar conductas pese a varias patinadas, los empleados legislativos comenzaron a destilar furia atragantada y ahora buscan que dé explicaciones Marcelo Daniel Plomer, un exsoldado del exvicepresidente que en 2014 pasó a planta permanente con un pequeño detalle: en esa época tenía un cargo político, el de director de Recursos Humanos, área por la que pasaban todas las designaciones de personal.
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Plomer, un ferviente kirchnerista, fue nombrado a partir del 10 de diciembre de 2011 como jefe de Recursos Humanos, cargo político que correspondía sin ningún cuestionamiento al equipo de Boudou. Lo hizo "ad honorem", ya que revistaba como personal de la ANSES, institución que comandó su "líder". En 2014 aparecieron dos megadecretos de pase a planta permanente: uno pedido por los bloques políticos -el 002- y otro -003- por el polémico líder del mayoritario gremio parlamentario, Norberto Di Próspero (APL).
En el primero aparece Marcelo Plomer. El trámite del decreto indica que tras la solicitud de los bloques políticos, se tramitaban recategorizaciones y pase a planta permanente. El paso siguiente fue darle intervención a la "Administración de Personal" y poner en "conocimiento" a la "Dirección General de Administración" y la "Dirección General de Recursos Humanos". La última es la que cabalgaba el ladero de Boudou, quien contaba con la categoría más alta del escalafón -A 1-, que aún mantiene en la actualidad.
Con el cambio de administración y el inminente arribo de Gabriela Michetti al Senado, el secretario administrativo de Boudou, Juan Zavaleta -actual intendente de Hurlingham- solicitó la baja de Plomer y una nueva designación, también como director, en "Coordinación y Gestión Social", vía decreto 1769, firmado el 26 de noviembre de 2015.
No le duró mucho el cargo: en abril de 2016, el expoderoso jefe de Recursos Humanos ultra K presentó la renuncia pero encontró refugio en el despacho del senador Gerardo Montenegro. Plomer es cercano al gremio UPCN, y el legislador es el titular de la seccional del sindicato en Santiago del Estero.
Según su currículum vitae que aparece en la web del Senado, los "inicios en la militancia política" de Montenegro "se remontan al año 1983, con una participación activa en la Juventud Peronista". Luego, en "1988 inicia su participación en el sindicato Unión Personal Civil de la Nación como afiliado", al año siguiente "es elegido por sus compañeros como delegado sindical, y en 1990 es electo Miembro Vocal de Comisión Directiva de la Seccional Santiago del Estero".
A la par de sus funciones gremiales, Montenegro "se desempeñó como director de Desarrollo Comunitario del Ministerio de Desarrollo Social de Santiago del Estero desde el año 1989 hasta marzo de 1993". En tanto, "desde el año 1998 hasta la fecha ha sido secretario general de la Seccional de UPCN en su provincia" y, además, "cumple funciones como Secretario Adjunto de la CGT Regional Santiago del Estero desde el año 2009".
El senador suma otras apostillas en su currículum: es el "principal impulsor del Instituto Educativo de Gestión Privada Monseñor Jorge Gottau, fundado en el año 2000 y, en la actualidad, es su representante legal". También se "desempeña como presidente de la Asociación Atlética Quimsa, entidad santiagueña dedicada a la práctica de básquet y es vice-presidente Primero de la Asociación de Clubes de Básquet (ADC), perteneciente a la Confederación Argentina de Básquet".
Una investigación de La Nación contó, en junio de 2013, que Plomer había organizado una especie de "centro comercial" en el Senado con "jugosas ofertas". Por caso, en el primer piso del anexo, al lado de la puerta de acceso a la Dirección General de Recursos Humanos, había un mostrador donde se exponían casi todos los días televisores LCD, tabletas y hasta cámaras de fotos digitales.
Esa nota también pinceló que en ese espacio de ofertas aparecían "monoambientes de un edificio ubicado en la calle Pavón al 1.200, que se podía comprar por u$s44.500 dólares, financiados en su totalidad con un crédito del Banco Nación en cuotas de 6.000 pesos".
Surgió un problema: el valor de la tasa de cambio que se aplicaba era la del dólar "blue", que el gobierno de Cristina de Kirchner denostaba. Según La Nación, "Plomer envió un mail desvinculando a la administración Boudou y dando por concluido el acuerdo" con la empresa constructora, y resaltó como argumentación las "reiteradas quejas de los compañeros" por esa oferta.
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