Si el lector no conoce de la rueda de ayer y le acercan dos, de los principales datos, que refieran el índice Merval consiguiendo vulnerar la frontera de los «2.500» puntos (con nivel de «2.505») y en el total de especies tratadas un desequilibrio notorio de 55 papeles con aumentos, por 30 descensos, seguramente podrá llegar a una conclusión errónea: por el camino más directo. Y esto se delata al incorporar otras referencias, que dan un Merval final con «2.486» unidades, perdiendo un 0,07% sobre el cierre anterior. Dentro de un desarrollo muy comprimido en negocios y que apenas superó los $ 38 millones de efectivo, tomando nuevamente la senda menos deseada y dejando en un paréntesis el inicio de la semana anterior, con un mercado creciente en precios y expansivo en negocios. Un par de pasos atrás, que estuvo en línea con lo sucedido en el exterior y a partir de un Dow Jones que llegó a un saldo desvaído y apenas con un 0,08% de corrección. Peor todavía el Bovespa, indicador brasileño que reportó una de las notas del día perdiendo más del 1 por ciento.
Cabe rescatar lo del «M.AR», índice de locales que al no poseer a Tenaris rescató un 0,5% de alza. Y la acción insignia prosiguió rodeada de sombras, moviendo apenas 33.000 papeles y con cerca del 0,5% de retroceso en cotización. Entre las «15» líderes de volumen, hubo solamente 6 títulos descendiendo, con otros 9 que marcaron avances. Sumándose esto a un entrechocar de variables -y sensaciones- que no dejó tela para cortar y definir, el verdadero color de la primera fecha semanal. Salvo, el rasgo inapropiado de haberse contraído en órdenes y volver al perfil de «mercadito». Y la Bolsa, desagradable.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario