Santa Fe - El propósito del gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, de aumentar el impuesto inmobiliario sigue despertando críticas. Por caso, productores rurales, industriales, e incluso comerciantes, señalan que elevar los montos de los tributos en momentos en que se atraviesa una crisis económica agravaría más la situación. «Resulta contradictorio -dijo un dirigente rural en diálogo con este diario- que por un lado Binner hable de defender al campo, pero por otro tenga en carpeta elevar tributos».
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Desde varios sectores productivos se mostraron confundidos por esta actitud de Binner, del que dijeron: «Dice no tenerle miedo a la crisis, pero lo resuelve todo aumentando impuestos».
En este contexto, puntualmente en la ciudad de Rosario, también sigue cosechando críticas el intendente Miguel Lifschitz, quien estableció un aumento de tasas sin precedentes. Tal como informó ayer Ambito Nacional, en algunas zonas residenciales de la ciudad las subas llegan hasta un 1.500%. «Mientras en algunos países bajan los impuestos para afrontar la crisis, aquí los aumentamos, siempre contra la corriente», se quejó un vecino.
Impacto
En Rosario, en barrios como Alberdi la suba de tasas es de un 200%, aproximadamente, en tanto en otros de la zona sur hay propietarios que recibirán hasta un 300% de aumento. «Esto genera inflación -dijo un dirigente rosarino-, pero como han fundido a la Municipalidad, deben recaudar de cualquier forma posible. Es de esperar que algunos ediles socialistas, como Zamarini, se opongan a este proyecto disparatado».
Mientras tanto, el radical Jorge Boasso argumentó que los habitantes de Rosario «son rehenes de la mayoría socialista», en el Concejo Deliberante.
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