Restauración. Una de las obras de la puesta en valor del edificio del Senado, fueron las mejoras del despacho de la Presidencia.
Una importante restauración de salones, recinto y despachos, del Palacio Legislativo, emprendió la gestión Cambiemos en el Senado. En algunos sectores, administraciones anteriores, se habrían asesorado por el mal gusto y la poca apreciación a la calidad artesanal de los revestimientos de madera que, por ejemplo en el salón de la presidencia, fueron pintados de blanco y hasta se reemplazaron antiguas luminarias por modernas lámparas de poca calidad y diseño.
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Durante su restauración, inclusive, el año pasado, los legisladores debieron llevar adelante los debates en el recinto lleno de andamios, una incomodidad que el Senado comunicó ayer que ya desapareció, dejando la sala renovada. Entre otras obras, también se terminaron trabajos sobre los ventanales termales del Salón Azul, y de pintura en paredes y cielorrasos de pasillos, que por otra parte reportaban desprendimientos, peligrosos para que quienes circulaban por allí.
Entre las obras más importantes, el Senado destacó que se terminó de restaurar el despacho de la Presidencia , donde "la boiserie estaba pintada de blanco, las arañas habían sido reemplazadas por luminarias modernas, y la mesa de reuniones y el escritorio habían sido suplantadas por unas de metal y vidrio, de diseño contemporáneo. Todo ello fue recuperado, restaurado y puesto en su lugar original". La última puesta en valor fue en 2009, oportunidad en la que se trabajó solo sobre la cúpula del Salón Azul. Es la primera vez que el Senado trabaja con un equipo de restauradores propios.
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