Cristina de Kirchner y el radical Gerardo Morales protagonizaron ayer en Jujuy un cruce entre oficialismo y oposición nunca visto hasta ahora. Curiosamente, Morales había concurrido a un acto de la Presidente donde se inauguró el nuevo hospital de la capital provincial. Y hasta tuvo un lugar en el palco oficial. Pero al final del discurso llegaron los saludos y cuando le tocó el turno a Morales, prefirió dar vuelta la cara. Fueron así dos hechos impensados en un solo acto: la participación del radical y el rechazo de la Presidente. Fue en el mismo acto donde minutos antes Cristina de Kirchner había dicho: «A algunos no les importa incendiar la patria para salvar sus cosas».
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