El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2010, para trigo, girasol, maíz y soja. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
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Las lluvias de las últimas semanas, de entre 30 y 40 mm, si bien fueron muy bienvenidas, resultaron un aporte muy escaso para las reservas de humedad del suelo. En algunas localidades, las reservas alcanzan para comenzar la siembra, pero con lo justo.
Sin embargo, muy pocos productores han comenzado a sembrar. Por un lado, los bajos rindes determinaron quebrantos y una reducción de la capacidad financiera. Pero la razón más importante pasa por la falta de señales por parte del Gobierno con respecto a una mayor baja en las retenciones y a la liberación de las exportaciones en el momento de cosechar. Estos aspectos son clave para mejorar la rentabilidad y promover la siembra.
La intervención de los mercados de los últimos años, con trabas a la exportación y una maraña de mecanismos de subsidios, lo único que logró fue que el productor recibiera un precio muy inferior a la paridad de exportación y que desistiera cada vez más de apostar por el trigo. La sequía hizo el resto en la última campaña. En la zona aún hay tiempo para sembrar, al menos hasta mediados de julio. Pero no hay señales y el área caerá nuevamente.
El cuadro adjunto muestra resultados proyectados con la foto actual de los precios a cosecha. Los mercados están muy atentos a la evolución de la siembra de maíz y soja en EE.UU. El exceso de humedad retrasó la siembra, pero hay una excelente disponibilidad de humedad para el desarrollo del cultivo.
El mercado de arrendamientos está trabado, con arrendatarios no dispuestos a pagar por adelantado en quintales fijos, sino a porcentaje, y propietarios que no se resignan a ceder todo a porcentaje.
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