Brasil, en consonancia con la Argentina, que preside el Consejo de Seguridad de la ONU, anunció ayer que sólo apoyará una intervención militar en el país que cuente con el aval de la ONU. La posición del Gobierno brasileño es, y siempre fue, considerar una intervención armada que no sea hecha al amparo de una resolución del Consejo de Seguridad como una violación del derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas, afirmó el canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo.
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