Al Mekdad sostuvo, en una entrevista difundida por CNN, que el ataque israelí responde a una alianza con el terrorismo islamista. Según la televisión estatal siria, el último bombardeo alcanzó el centro militar de investigaciones científicas ubicado en Jamraya, en cercanías de Damasco. Fuentes diplomáticas dijeron en Beirut que el ataque afectó, además, un depósito de municiones y una unidad de defensa antiaérea.
En tanto, el ministro sirio de Información, Omran al Zohbi, advirtió que los ataques hebreos abren la puerta a "todas las posibilidades".
"El Gobierno de la República Árabe Siria confirma que esta agresión abre la puerta a todas las posibilidades, especialmente porque no deja más dudas sobre la realidad de las conexiones que existen entre todos los que participan en la guerra contra Siria", indicó el funcionario al leer un comunicado. "La comunidad internacional debe saber que la situación compleja en la región es más peligrosa luego de esta agresión", añadió en Damasco.
En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, Damasco acusó al Estado hebreo de apoyar a los rebeldes, en especial al Frente Al Nosra, brazo armado de Al Qaeda y que el Ejército sirio combate desde hace más de dos años.
La respuesta del régimen de Damasco no se limitó a lo retórico, ya que ordenó el despliegue de baterías de misiles apuntadas hacia Israel y la provisión de nuevas armas a la "resistencia libanesa", reportaron fuentes de Damasco citadas por la emisora iraní Almayadin, vinculada a Hizbulá. De confirmarse, esto, que es justamente lo que Israel busca impedir, realimentará el conflicto.
Las Fuerzas de Defensa israelíes, por su parte, elevaron ayer el nivel de alerta en sus fronteras con Líbano y Siria, y desplegaron baterías antimisiles en previsión de represalias. Las baterías han sido colocadas en las ciudades de Haifa y Safed, en el norte del país, después de que mandos del Ejército israelí evaluaran la situación en la zona, informaron medios locales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria envió una nota al Consejo de Seguridad de la ONU y al secretario general de la organización, Ban Ki-moon, en la que advierte que si Israel continúa atacando, la situación podría derivar en una guerra que amenazaría la paz y la seguridad tanto en la región como en todo el mundo.
Irán, por su parte, se declaró dispuesto a "entrenar" a los soldados de su aliado Siria si el Gobierno de Damasco solicita esa asistencia.
"Como una nación musulmana, apoyamos a Siria, y si hay necesidad de entrenamiento, vamos a proporcionar ese entrenamiento, pero no tendremos ninguna participación en las operaciones" de eventuales combates, dijo el comandante de las fuerzas terrestres iraníes, general Ahmad Reza Pourdastan.
Sin embargo, añadió que el ejército de Siria había "acumulado experiencia de su confrontación con el régimen sionista (Israel) y puede defenderse sola. No precisa ayuda extranjera", indicó según la agencia IRNA.
Por su parte, según la agencia de noticias Fars, el ministro iraní de Defensa, el general Ahmad Vahidi, dijo que "las acciones inhumanas y las aventuras del régimen sionista terminarán por acortar la vida de ese régimen títere".
El ataque israelí a objetivos en Damasco, dijo Vahidi, "fue conducido con la 'luz verde' de Estados Unidos, hecho que revela los lazos entre los terroristas mercenarios y sus protectores con ese régimen". Vahidi es uno de los funcionarios iraníes acusados por la voladura de la AMIA en la Argentina en 1994, lo mismo que Hizbulá.
Egipto y la Liga Árabe condenaron ayer los bombardeos hebreos y la organización panárabe pidió la intervención inmediata de la ONU.
Israel lanzó un ataque el domingo contra un centro de investigación científica cerca de Damasco, el segundo en tres días para impedir que le lleguen armas a Hizbulá, la milicia chiita proiraní del Líbano. Ese ataque fue contra un centro de investigaciones científicas en Jamraya (afueras de Damasco), que ya había sido atacado en enero por Israel, y contra dos objetivos militares -un importante depósito de municiones y una unidad de defensa antiaérea-, según un diplomático en Beirut que pidió el anonimato.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), al igual que el diplomático, hablaron de "numerosas víctimas entre el personal militar" de Jamraya.
Un responsable israelí que pidió mantener su nombre en reserva dijo que el ataque estuvo dirigido contra "misiles iraníes destinados a Hizbulá, el poderoso movimiento libanés protegido de Irán y aliado del régimen de Bashar al Asad. Con todo, no hubo una confirmación oficial. "Cada vez que Israel tenga información sobre el traslado de misiles o armas de Siria al Líbano, serán atacados", dijo el funcionario.
El presidente estadounidense, Barack Obama, declaró el sábado que se "justifica" que los israelíes traten de "protegerse contra el traslado de armas sofisticadas a organizaciones terroristas como el Hizbulá.
Israel y la milicia chiita, que controla gran parte del sur del Líbano, libraron una guerra sangrienta en 2006. El jefe de Hizbulá, Hasan Nasralá, reconoció el martes por primera vez la participación de sus combatientes con las tropas del régimen en algunas zonas sirias.
También advirtió que los "amigos de Siria", en referencia a su partido y a su mentor, Irán, no permitirán la caída del régimen de Al Asad.
| Agencias ANSA, DPA, AFP y EFE, y Ámbito Financiero |


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