11 de octubre 2012 - 00:00

“Sistema financiero no es más seguro que hace cuatro años”

Los empleados todo lo cuidan en la sede de la asamblea del FMI en Tokio, de modo que luzca limpia y prolija. Allí habló ayer Christine Lagarde.
Los empleados todo lo cuidan en la sede de la asamblea del FMI en Tokio, de modo que luzca limpia y prolija. Allí habló ayer Christine Lagarde.
Tokio (enviado especial) - Christine Lagarde hoy por la mañana en Tokio (ayer por la noche en la Argentina) volvió a advertir por los diferentes riesgos que enfrentan las economías en una conferencia de prensa en la que puso énfasis en el sistema financiero. «No es más seguro que hace cuatro años», dijo, al tiempo que advirtió de la necesidad de que se completen las reformas. Además agregó que hacen falta otros puntos esenciales en la economía internacional, como una estrategia para reducir el legado de la alta deuda, un mensaje a Europa pero también a EE.UU., y otros aspectos más de protocolo, como la necesidad de facilitar la creación de empleo, y por último, algo clásico en el FMI, como es evitar los desbalances globales.

En esta oportunidad la directora gerente del FMI se mostró menos alarmante que las proyecciones del informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial, que impactaron en las principales Bolsas del mundo. Todo fue armonía en su contacto con la prensa, incluso cuando le tocó hablar del país más bajo ataque hoy, que es Grecia. Dijo, al respecto, como si lo hubiera ensayado, que «tenemos un equipo trabajando duro para resolver diferencias y lograr cerrar todos los capítulos de la revisión». Hubo preguntas sobre Italia, España, Egipto y hasta Paraguay. En esta ocasión, no hubo espacio para la Argentina tras su frase de «tarjeta roja» que enardeció al Gobierno. Elegante y bronceada, Lagarde ponderó a Japón y puntualmente la organización que hizo Tokio de esta cumbre que atrae a más de 25.000 funcionarios de casi 190 países. Lamentó la ausencia de los representantes de China por las disputas territoriales existentes con Japón y que amenazan la estabilidad económica en la región. Cometió un blooper al proponer que la última pregunta la hiciera una periodista «japonesa» que se encontraba levantando la mano. Pero, claro, no todos los orientales son japoneses. La joven le respondió: «Pero yo soy de Hong Kong», lo que generó la hilaridad de los presentes en el Foro Internacional de Tokio. Incluyó antes en un párrafo a los países emergentes, entre los cuales se encuentra la Argentina. «Deben mirar de cerca las vulnerabilidades domésticas y externas» que tienen.

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