Los bancos “pudieron mantener sus tasas de rentabilidad en 2018 aun cuando la calidad de la cartera de préstamos se ha deteriorado”. Así lo explicó la consultora Quantum Finanzas, al señalar que las entidades se refugiaron en Leliq en medio de un contexto limitado de financiamiento al sector privado, acotado por las elevadas tasas de interés y por la predisposición de los mismos a aumentar la exposición crediticia. De esta manera, éstos no fueron afectados en gran medida por los retiros de fondos registrados durante una buena parte del año.
Quantum sostuvo que “el grado de desintermediación que se registró en la industria por la competencia que generaron las Lebac en poder del público redujo el impacto de la corrida cambiaria sobre los depósitos bancarios”.
“En realidad, el posterior aumento de las tasas de interés y la decisión de integrar el encaje del crecimiento de los depósitos a plazo fijo totalmente con Leliq contribuyó a la expansión de los pasivos no transaccionales”, precisó. De todas formas, los niveles de intermediación siguen siendo relativamente bajos en relación con los estándares internacionales. “Ello, en combinación con el elevado grado de previsiones y liquidez mantenida reduce el riesgo sistémico y sus consecuencias sobre la economía, pero la evolución de la demanda de dinero no transaccional y la de la cartera irregular son variables a seguir monitoreando”, destacó.
La consultora sostuvo que por el lado del activo hubo un aumento en “la participación relativa de disponibilidades” y a contramano, por el lado del pasivo, “los depósitos del sector privado se redujeron levemente” y se observa un cambio en la composición: cayeron los transaccionales y aumentaron los de plazo fijo.
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