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Sobornos: debuta Sra. Pontaquarto
Fernando de la Rúa
Silvana Costalonga llegará al debate con antecedentes poco favorables desde la etapa de instrucción. En 2005 afirmó en los tribunales que había visto valijas con dinero en su casa del Gran Buenos Aires y respaldó el supuesto recorrido que su esposo habría realizado con el dinero. En una declaración extensa mencionó haber visto dólares cuando Pontaquarto siempre habló de pesos. Durante un careo posterior ofreció una explicación audaz: contó que en esa época era difícil separar las unidades monetarias porque todavía regía la convertibilidad.
Su llegada al juicio que protagoniza el expresidente Fernando de la Rúa dará lugar a relatos jugosos y preguntas incómodas por parte de los abogados defensores, que harán hincapié en las facetas más personales del "arrepentido" a quien, durante el juicio, ya otros testigos han tildado de "mitómano" y con una supuesta afición a los juegos de azar.
Las últimas semanas del proceso han sido monótonas y herméticas, con un desfile extenso de funcionarios de la SIDE que, por la ley que protege los secretos del Estado, declaran a puertas cerradas sobre la contabilidad del organismo debido a que, en la versión de Pontaquarto, el dinero de las coimas provenía de esas arcas secretas.
Nada nuevo, o que no constara en la instrucción, ha salido de estas consultas sobre las que tanta confianza proyectaba la defensa del arrepentido. El detalle más relevante ya es conocido: es imposible auditar las cuentas de la SIDE, una tesis que alimentó la declaración de Rafael Bielsa (por su cargo en la SIGEN durante la administración radical), semanas atrás cuando se confrontaron sus informes con los peritajes realizados por técnicos de la Corte Suprema.
Aparte del testimonio de Costalonga, la otra fecha señalada en los calendarios de jueces, defensores y fiscales es la excursión a la SIDE para una inspección visual. En la Casa Rosada se realizó, semanas atrás, un procedimiento similar al cual no asistieron los acusados ya que no se les permitía aportar elementos durante el mismo.
Luego de la declaración de Costalonga el debate entrará en conteo regresivo y en septiembre podría haber sentencia.
A diferencia del inicio del juicio, la asistencia de los acusados al mismo ha exhibido un descenso cuya única excepción es el caso de De la Rúa quien prácticamente no se pierde una audiencia y suele tener un rol activo formulando preguntas a los testigos (su matrícula de abogado así lo permite) e intercambiando con los jueces del tribunal.

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