- ámbito
- Edición Impresa
Sobrevivió al 11-S y a Lehman: ahora baila tango con éxito en NY
• ES LA HISTORIA DE NEY MELO, EX TRADER.
• TAMBIÉN EN LA GRAN MANZANA PROLIFERAN LAS MILONGAS
Ney Melo y su compañera en el baile y en la vida, Jennifer Bratt. Viajan entre Ezeiza y el aeropuerto Kennedy. Y dan clases de tango.
Lo que le cambió la vida fue una fecha: 11 de septiembre de 2001, de la que el domingo se cumplieron diez años.
Melo era «trader» para el ahora desaparecido banco de inversión Lehman Bros., y trabajaba en el piso 24 de la Torre 1 del World Trade Center; tuvo la doble fortuna de que su edificio fuera el segundo en ser atacado por los terroristas y de huir de él en cuanto se produjo el primer atentado. Su historia la cuenta el sector del portal de Yahoo dedicado a recordar ese día fatídico.
Desde entonces, y a favor del «boom» tanguero en «The Big Apple», Melo vive viajando entre el aeropuerto Kennedy y Ezeiza, y enseñando a bailar esa danza sensual, de «full contact», nacida en el Río de la Plata.
El caso de Melo revela un dato poco conocido para la mayoría de los argentinos: hoy Nueva York es una ciudad tan milonguera como Buenos Aires. En sus cinco «boroughs» (pero sobre todo en Manhattan y en Queens) proliferan los lugares para bailar tango, y no son pocos los que -como el exejecutivo de Lehman- viven confortablemente de enseñar desde sus rudimentos básicos hasta sus más sutiles fintas.
El fenómeno no deja de sorprender: es un hecho que miles de turistas estadounidenses y europeos llegan cada año a la Argentina con el objetivo de aprender a bailar el tango; el hecho de que sigan haciéndolo en su lugar de origen es menos conocido.
Basta recorrer el sitio new para comprobarlo: en su calendario de otoño -desde el 4 de septiembre al 9 de octubre- hay no menos de doscientos eventos tangueros sólo en Manhattan y Queens. Algunos incluso son al aire libre y en el Central Park, lo que da una idea de la repercusión que tienen estos «bailongos» en el público no latino.
De hecho, la pareja de baile de Melo se llama Jennifer Bratt, y obviamente no es de origen latino. Con un candor que puede sorprender, dice en una entrevista televisada que «no sólo somos pareja de baile con Ney: también lo somos a nivel sexual». La prueba sería su embarazo de cinco meses.
La página newyorktango. aclara cuándo la milonga tiene musicalizador («DJ») o músicos en vivo; también si se trata de un lugar sólo para bailar o un restorán en el que los tangos argentinos llegarán tras la cena.
El listado es casi inabarcable. Los precios van desde los u$s 10 a los u$s 15 por una lección de baile o por el «cover» (consumo mínimo) que a veces incluye la clase con el profesor. Los precios de las cenas-tango varían mucho de acuerdo con el lugar, pero hay que pensar en un mínimo de u$s 50. Acá van algunos lugares para que los argentinos tangueros que viajen a Nueva York no extrañen las milongas porteñas
c Uno es el Buenos Aires Steakhouse, la tradicional parrilla en Queens Boulevard; además de las cenas-milonga, el lugar tiene profesores que enseñan a bailar;
c Central Bar; está en la Calle 9, entre las avenidas 3a. y 4a.
c Si el viajero está en Manhattan el último sábado de septiembre y tiene ganas, puede darse una vuelta por el Central Park; allí, junto a la estatua de Shakespeare (a la altura de la calle 67) se encontrará con la «Outdoor Milonga»; la clase inicial para principiantes es gratuita; arranca a eso de las siete y media de la tarde.
c Colors, en la calle Lafayette 417, promete «la milonga de Coco»; una clase más una copa de vino cuesta módicos u$s 15.
c En el N° 39 oeste de la calle 19 está Dance Manhattan, un estudio en el que los profesores tienen nombres tan variopintos como Rebecca Shulman, Robin Thomas, Jean Fung, Fran Chesleigh o Mariela Franganillo. Los «DJ» que pasarán las «selectas grabaciones» son insospechables de porteñidad: sus nombres, Ko Tanaka y Lung Kuei.
c No sólo en el sur de Manhattan y en Queens se baila el tango: como su nombre lo indica Dance Times Square está en el corazón del distrito teatral de Nueva York. Allí se enseñorea la Milonga de la Orquídea Púrpura. Los viernes, el piso es de Pasión Milonguera.
c En el Lafayette Grill la milonga se arma los lunes, martes, miércoles y sábados a la noche, en algunos casos con músicos en vivo. Cerca de allí, en el South St. Seaport (el famoso «Pier 17») el Stella Restaurant promete tango los miércoles.
c Sin embargo la curiosidad la constituye sin duda que el Ukrainian Village Restaurant (en Segunda Avenida entre las calles 8 y 9) dedique sus martes a noche a la «Milonga de Jeni Breen», animada por la banda Tango Bijoux. Los viernes el «host» es Dani Carpi, que ofrece su «Milonga Rosa», cuya marca exime de descripciones. Después de todo, se trata de Nueva York...


Dejá tu comentario