Socialismo lanza reingeniería nacional para blindar Santa Fe

Edición Impresa

• CLAVE EN LA ESTRATEGIA DEL FRENTE PROGRESISTA JUNTO A LA REFORMA CONSTITUCIONAL
El gobernador Lifschitz rearticula vínculos con dirigentes de centroizquierda para ganar peso en Buenos Aires. Discutir con Casa Rosada y captar desencantos como táctica para defender la provincia.

El Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) que gobierna Santa Fe baraja estrategias para mantener el control sobre el distrito en 2019 ante un escenario incierto. Y mientras el mandatario Miguel Lifschitz sigue seduciendo sectores para que den el aval a la reforma constitucional provincial que podría habilitarlo a competir por un nuevo mandato, las espadas del socialismo trabajan para recuperar el anclaje nacional con dirigentes que abran el horizonte del espacio de centroizquierda.

Aunque todos tienen claro que los resultados de las últimas legislativas fueron producto de la ola nacional que polarizó Cambiemos vs. Peronismo y barrió con estructuras provinciales, el tercer lugar del FPCyS en esa contienda fue una señal de alerta. Inclusive, sorprendió la derrota en Rosario, donde el socialismo gobierna desde hace 30 años. En el PJ, Cambiemos y el frente que lidera Lifschitz entienden que en 2019 volverá un panorama de tercios, de final apretado como el de 2015.

De allí se desprenden intenciones como la de la oposición santafesina, que parece dispuesta a patear la discusión reformista para más adelante, bloqueando la posibilidad de una candidatura del actual gobernador, el dirigente que mejor mide dentro del FPCyS. El PJ -con el actual senador nacional Omar Perotti al frente- y Cambiemos -con el intendente radical de la ciudad de Santa Fe, José Corral, ya lanzado por la gobernación- advirtieron que no están de acuerdo con "el apuro" por discutir ahora una nueva Constitución. Como si los legisladores tuvieran otra cosa que hacer además de discutir proyectos y leyes. El argumento es, en definitiva, electoral. Claro está que aunque Lifschitz también diga que "la reelección no será un obstáculo para tratar la reforma", su candidatura fortalecería al FPCyS. Y, de mínima, la discusión le permite ganar tiempo en definiciones que sus rivales ya tienen tomadas.

El plan B es el exgobernador, jefe del socialismo y diputado provincial Antonio Bonfatti, con quien Lifschitz estuvo ayer ante grupos universitarios para extender el debate constitucional. El mandatario también hizo lo propio con referentes gremiales.

En paralelo, el progresismo defiende su bastión lejos de su playa de cabecera. "Para ensancharnos en Santa Fe tenemos que levantar el perfil en Buenos Aires y discutir sobre los grandes temas nacionales", dicen cerca del gobernador. Así, busca restablecer la fuerza nacional que el socialismo perdió en el último tiempo, cuando traccionaban las figuras de Hermes Binner o exaliados como el GEN de Margarita Stolbizer. Así, se reiniciaron lazos con Stolbizer y hubo coqueteos también con Martín Lousteau. Y, en lógica con defender con la pelota lejos del arco, este fin de semana se dio un nuevo acercamiento con Matías Lammens, presidente de San Lorenzo. El dirigente que llegó al club de la mano de Marcelo Tinelli anunció que dejará la institución en 2019 y no oculta sus aspiraciones en la política porteña. Allegados a Lammens estuvieron en Rosario, la casa central del socialismo, para seguir estrechando vínculos que podrían derivar en una candidatura en la Ciudad. "A través de ciclos como Santa Fe Debate Ideas seguiremos acercando voces que podrán tener diferente filiación política pero pueden ampliar el horizonte de centroizquierda", dijeron desde la provincia. También entienden que hay un nicho de desencantados con Cambiemos que no votaría al PJ, una franja que crece en las encuestas. "Queremos ser una voz que cuestione este fracaso económico de Cambiemos pero que no esté ligado tampoco al fracaso del kirchnerismo. Tenemos que reforzar esa representación", aseguran desde el socialismo.

De la misma manera, esa apertura extramuros podrá ser un blindaje ante el penduleo de la UCR. El presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, dijo en una entrevista a La Capital del fin de semana que los correligionarios terminarán de abandonar el FPCyS antes de 2019. Un apoyo a Corral, su antecesor como jefe de la UCR nacional, quien primero se mudó a Cambiemos -pese a que no jugaban en el mismo equipo dentro del Comité Nacional-. No obstante, en el oficialismo de Santa Fe no se asustan. Creen que son dichos "para la interna", ya que los cimbronazos del Gobierno nacional de las últimas semanas tendrán el efecto contrario: que los radicales que siguen aliados al socialismo se aferren al Frente, y que inclusive regresen algunos arrepentidos.

Dejá tu comentario