“Aquel que trabaje para separar a la oposición está trabajando para cuatro años más del Gobierno. Esos cuatro años serían letales para el país”, dijo el diputado. Facundo Moyano y otros tres legisladores también se alejaron del Frente Renovador en la Cáma
Rearmado. Felipe Solá condujo ayer la presentación de "Red x Argentina", que incluye a la progresista Victoria Donda y a legisladores del Movimiento Evita. Todos, con posturas filo K en los últimos meses.
De reuniones personales fluidas a contactos telefónicos que luego mutaron a mensajes de texto y, finalmente, a intercambios casi nulos. Tras meses de tensión, el diputado Felipe Solá abandonó a Sergio Massa y formó un nuevo interbloque junto al Movimiento Evita y Victoria Donda, es decir, una bancada con esencia filo K que deja a gusto a los flamantes integrantes.
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Junto a Solá también partieron Facundo Moyano, Daniel Arroyo, Jorge Taboada y Fernando Asencio. Además de la progresista Donda antes en Libres del Sur- estarán en el interbloque "Red x Argentina" Leonardo Grosso Lucila De Ponti, Araceli Ferreyra y Silvia Horne, del Movimiento Evita que representa los intereses piqueteros. El flamante interbloque será la quinta fuerza de la cámara baja después de Cambiemos, el Frente para la Victoria (FpV) , Argentina Federal (donde está el peronismo "friendly") y el massismo.
"Aquel que trabaje para separar a la oposición está trabajando para cuatro años más del Gobierno. Esos cuatro años serían letales para el país", señaló ayer Solá en una conferencia que dio en Diputados. El exgobernador además dejó en claro no sólo que el convite "no es el lanzamiento de ninguna candidatura", sino que buscarán "una unidad" que incluye, claro está, a Cristina de Kirchner.
"Nosotros no pensamos en el pasado, pensamos en el futuro. Si hay otros que piensan en el pasado, ésa será la diferencia", se atajó Donda. Sin embargo, Grosso destacó: "Si hay dos espacios opositores estamos trabajando para Macri y no para el pueblo argentino". El legislador del Evita tildó a Solá como "el mejor gobernador de la provincia de Buenos Aires".
Por su parte, Arroyo ratificó la idea de votar en contra de un "presupuesto de ajuste", en referencia a la ley de leyes 2019, y anticipó como compromisos de ese interbloque "la aprobación de la emergencia alimentaria, fortalecer y mejorar la educación y acompañar al mundo del trabajo".
Génesis
"Massa y Solá se reunían de forma privada y con asiduidad. Después, Sergio empezó a llamarlo por teléfono y de allí pasó a enviar mensajes de texto muy de vez en cuando. Con el resultado de las elecciones de 2017 se alejó, entró en modo silencio y dejó bastante suelto al bloque a la hora de las definiciones", reconocieron ante Ámbito Financiero desde el entorno del exgobernador.
La última vez que Massa tuvo un "gesto" con Solá fue durante un brindis con periodistas a mitad de junio pasado. Allí, el líder del Frente Renovador -recién reaparecía en escena con medios de comunicación-, y ante la ausencia ese día de Graciela Camaño, dejó el discurso en manos de su ahora excolega.
Una cuestión urticante para Solá fue la poca generosidad de Massa en la provincia de Buenos Aires, donde el tigrense tiene una excelente relación con la mandataria estrella de Cambiemos, María Eugenia Vidal. Del otro lado, el punto de quiebre fue la visita que realizó el exgobernador al instituto Patria para ver a Cristina de Kirchner. Fue el 1 de agosto, día en el que estalló el escándalo de los cuadernos-coimas. A la expresidente se la vio ese día, de manera llamativa, muy tranquila.
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