25 de septiembre 2012 - 00:00

Sólo falta el jurado

Ricardo Caruso Lombardi no la está pasando bien en San Lorenzo y con sus declaraciones se echó mucha gente en contra.
Ricardo Caruso Lombardi no la está pasando bien en San Lorenzo y con sus declaraciones se echó mucha gente en contra.
Después de la pelea en el entretiempo entre Pablo Alvarado y José Palomino y de las desafortunadas declaraciones de Ricardo Caruso Lombardi sobre que «parecía un entrenamiento, porque no se escuchaba a la gente», en San Lorenzo parece haberse firmado la paz, luego de una larga reunión entre los jugadores, el técnico y el presidente Matías Lammens. Aunque hay que ver cuánto dura.

Antes de la charla con el presidente los futbolistas hicieron una autocrítica a solas a la que se sumó más tarde Caruso Lombardi, que los había reprendido con fuerza, consumado el último revés en el Nuevo Gasómetro. «La discusión ya está resuelta. Lo que sucedió entre Alvarado y Palomino no influyó para nuestro juego en el segundo tiempo», negó el capitán Nicolás Bianchi Arce, aunque -en rigor- el rendimiento del equipo decreció respecto del exhibido en la primera parte.

«Tuvimos una charla entre nosotros y luego con el cuerpo técnico. El grupo está bien. Tenemos que ganar el próximo partido», asumió el defensor después del trabajo.

De esa forma maquilló la nueva interna de los jugadores que llevó a algunos de ellos, como el delantero Denis Stracqualursi, a pedir «otra actitud» para el futuro.

En tanto el técnico trató de modificar sus declaraciones: «La gente el torneo pasado nos apoyó como locos porque el equipo contagiaba, pero en este torneo no nos apoya porque el equipo no les da nada. Hay jugadores que se cayeron porque la gente recriminaba mucho, por eso les pido que no nos puteen durante el partido, que esperen hasta el final para insultarnos»

Caruso reconoció que habló con Marcelo Tinelli y que el presentador televisivo está preocupado por los resultados y el funcionamiento del equipo: «Tinelli estaba preocupado como estoy yo, me dijo que nota que en el segundo tiempo nos caímos mucho y eso me preocupa porque es una constante. No me puso plazo, nos tocó perder dos partidos, pero no hablamos de eso».

Por otra parte, rechazó las acusaciones que le hicieron por entender que con sus actitudes exponía a sus dirigidos, como ocurrió el sábado cuando en el final del encuentro los hinchas silbaron a los futbolistas y el técnico les dijo: «Bánquensela, bánquense los insultos».

«Para mí era más fácil meterme en el túnel y listo, pero en los momentos malos hay que aparecer. Lo mío no pasa por un resultado, sino porque hay que darle toda la confianza a los jugadores. Yo no los voy a dejar que los insulten a ellos y yo esconderme», indicó.

Dejá tu comentario