22 de julio 2010 - 00:00

Sorprendió Macri al pedir que lo enjuicie Legislatura porteña

Mauricio Macri junto a los legisladores porteños del PRO, Oscar Moscariello (izq.), presidente de la Legislatura y el michettista Fernando De Andreis.
Mauricio Macri junto a los legisladores porteños del PRO, Oscar Moscariello (izq.), presidente de la Legislatura y el michettista Fernando De Andreis.
Mauricio Macri adelantó la carta y después de numerosas consultas con los suyos que se sucedieron inclusive estando fuera del país, y ante el riesgo de ser sometido a una comisión que buscara esmerilarlo, desbarató ayer a sus opositores y salió a pedir su propio juicio político.

Lo venía pensando su tropa desde el mismo jueves pasado en que se conoció la confirmación de su procesamiento por presuntamente consentir el armado de una matriz de espionaje en la administración a su cargo. La pirueta sólo podría malograrse si hubiera fugas en el bloque porteño del PRO, pero nada hace pensar por el momento que eso pudiera ocurrir. Seguro de ese blindaje que le da la ocupación de un número suficiente de bancas que debilita a la oposición llegó sin dudar a pedir que la Legislatura lo juzgue, un día después de haberle negado los votos a la oposición para que inicie ese camino.

La cuestión es de números y tal como anticipó este diario el viernes pasado, el jefe porteño estudiaba la jugada de alto riesgo sólo si le aseguraban los suyos que permanecerán a su lado. Es que la oposición buscaba (y lo seguirá intentando) armar una comisión especial, la que se remite al artículo 83 de la Constitución local (ver nota aparte).

En cambio, el juicio político ya tiene comisiones conformadas: son la sala acusadora y la juzgadora (ver nota aparte) que se sortean cada dos años. Allí el PRO domina con votos, de modo que no habría ni siquiera juzgamiento.

Sobre esa base, en parte, el macrismo avanzó ayer con la decisión de que el jefe de Gobierno pida su propio juicio político. Pero también influyó el resultado de la jornada anterior, cuando el oficialismo porteño se opuso a todas las posibilidades que quería la oposición, desde impedir el giro de la causa a la Legislatura hasta citar a Macri o abrir una comisión investigadora.

Según los analistas del macrismo «el mensaje fue confuso», porque el jefe porteño habló de transparentar y quedó como una movida para ocultarlo todo.

Así se dieron ayer muchas reuniones en la sede el Palacio comunal en Bolívar 1, frente a la Plaza de Mayo. Participaron diputados, funcionarios y asesores por turnos y se avanzó con la decisión. El diputado nacional Federico Pinedo fue el encargado de anunciarlo, antes de que lo hiciera Macri frente a las cámaras de TV, a determinados opositores, como por caso, a Elisa Carrió (ver nota aparte) quien consideró una locura la idea. Los legisladores porteños hicieron lo propio con algunos diputados de la oposición.

«Teníamos la sensación de que nos querían poner a la parrilla», explicó uno de los asistentes a esas tenidas, de las cuales participaron, entre otros, Gabriela Michetti, el ministro Esteban Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y el secretario de Gobierno Marcos Peña. Los legisladores porteños de una mesa chica fueron los que participaron de la última de las tertulias, donde se les informó la decisión que ya se venía conversando durante el fin de semana. Estaban allí Martín Borrelli, quien se pasó la mañana atendiendo radios para explicar que por cierto Macri finalmente aceptaría una investigación o concurrir a la Legislatura. Michetti llegó tarde y se enteró sobre el filo de la conferencia de prensa. Les dijo «estoy orgullosa de mi partido».

Otros explicaron que «es mejor así porque hay que cortarles (a los opositores) el show mediático y que nos desguacen porque durante tres meses investigan». Pero también admitieron con contundencia: «Queremos que se acelere todo esto, pero claro que sabemos que tenemos los votos para que no se juzgue a Mauricio, de otra manera no íbamos a proponer el juicio político».

Al atardecer, Macri, ante la TV, hizo el anuncio: «Lo que da mayor transparencia es que los legisladores del PRO pidan abrir el juicio político por los delitos de que se me acusa. Creo que es el mejor camino que establece la Constitución para el esclarecimiento», explicó el jefe de Gobierno porteño que para la oportunidad eligió a su lado a los legisladores Oscar Moscariello y Fernando De Andreis.

Luego dijo Macri que buscará «dar la máxima transparencia a la situación para demostrar que esto es una operación de Néstor Kirchner disfrazada de causa judicial».

«Voy a hacer todo lo necesario para impedir que Néstor Kirchner quiera llevarse por delante las instituciones democráticas», remarcó el mandatario en uno de los peores días de su administración.

La idea del PRO es acelerar el proceso en el cual la oposición bucee en argumentos para condenar al jefe de Gobierno porteño y de ese modo cerrar el caso, más allá de lo que pueda depararle la Justicia.

«Es el mejor camino previsto en la Constitución de la Ciudad y el que le va a dar un marco institucional a todo esto para que la verdad llegue lo antes posible», aseguró Macri y aseguró estar «muy tranquilo porque no hay nada que ocultar. Busco darle la mayor transparencia a esta situación y por eso les dije a los legisladores del PRO que pidan abrir un juicio político sobre los delitos de que se me acusa», precisó el jefe porteño.

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