19 de septiembre 2011 - 00:00

Strauss-Kahn admitió una “falta moral” y retiró su candidatura

El exdirector del FMI y político socialista Dominique Strauss-Kahn se explayó en la TV francesa sobre su absolución en Estados Unidos por un supuesto caso de violación. Se mostró evasivo, en cambio, cuando se le preguntó por una denuncia similar que debe afrontar en su país, presentada por la periodista Tristane Banon.
El exdirector del FMI y político socialista Dominique Strauss-Kahn se explayó en la TV francesa sobre su absolución en Estados Unidos por un supuesto caso de violación. Se mostró evasivo, en cambio, cuando se le preguntó por una denuncia similar que debe afrontar en su país, presentada por la periodista Tristane Banon.
París - Cuatro meses después de su detención, de regreso en su país y libre de cargos por presunta agresión sexual, el exdirector del FMI Dominique Strauss-Kahn confesó ayer haber cometido una «falta moral» y sugirió que pudo haber sido víctima de un complot o trampa.

Entrevistado en la televisión francesa, en hora de máxima audiencia, un DSK serio y con traje oscuro se enfrentó por primera vez a la opinión pública de su país para explicar qué ocurrió el 14 de mayo en la suite de un hotel de Nueva York, donde una camarera lo acusó de haberla agredido sexualmente.

Un caso que le costó el cargo de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que terminó con sus aspiraciones a convertirse en el próximo presidente de Francia.

«Lo que ocurrió no fue ni violencia, ni coacción ni agresión», zanjó el político socialista, quien recordó que el informe del fiscal del caso -ya no existen cargos penales contra DSK en Estados Unidos- indica que no hubo «pruebas de violencia» sobre Naffissatou Diallo, la camarera del hotel Sofitel.

Sin dar más detalles, DSK dejó caer un «es posible» cuando se le preguntó si consideraba que podría haber sido objeto de una «trampa» en aquel hotel neoyorquino, y contestó con un «veremos» cuando la entrevistadora lo interrogó sobre si pensaba que hubo «complot».

Miedo

«Tuve miedo, mucho miedo», dijo en la entrevista Strauss-Kahn sobre los métodos empleados por las autoridades estadounidenses durante su detención y, en general, por el trato al que fue sometido en aquel país.

Reconoció que la «falta moral» que admite haber cometido lo enfrenta en primer lugar con su familia y con los franceses, ante los que confirmó además que no será candidato a las elecciones presidenciales del próximo año.

«No soy candidato a nada y en estas condiciones lo primero es descansar, voy a encontrarme con los míos. Me voy a tomar un tiempo para reflexionar. Pero toda mi vida estuvo dedicada a intentar ser útil al bien público y, veremos», agregó en lo que parece es un adiós no definitivo a la vida pública francesa.

DSK, en contra de lo que en los últimos días habían hecho circular algunas personas próximas de su partido, sí se explicó sobre el suceso de Nueva York.

Y aprovechó para insistir en que «toda esta historia es una mentira» y para recordar a los telespectadores que los cargos contra él fueron retirados en Estados Unidos porque no hay motivos para continuar con el caso ni hay pruebas.

Anticipó que no tiene intención de negociar en relación con el proceso civil que aún está abierto contra él por parte de los abogados de Diallo, quienes antes de la entrevista pusieron en duda que ésta fuera incisiva ya que la entrevistadora, Claire Chazal, es amiga de Anne Sinclair, la acaudalada esposa de Strauss-Kahn.

Sobre el otro caso que lo espera en Francia, la acusación de la periodista Tristane Banon, sobre un presunto intento de violación, DSK afirmó que esta mujer presentó a la opinión pública una «versión imaginada» de lo que sucedió entre ambos.

«No hubo ningún acto de agresión, ninguna violencia, no diré más», se limitó a declarar sobre el caso, después de afirmar su «respeto por las mujeres» y conceder que en estos meses dejó atrás una cierta «ligereza» en su pasado, en las relaciones con el otro sexo.

Mientras, en el exterior de los estudios donde DSK hacía sus declaraciones, cerca de medio centenar de mujeres protestaba contra el exdirector del FMI, a quien desde una pancarta calificaban de «homo erectus», y desde otra pedían a su mujer «que lo castre».

Agencias EFE, Reuters y DPA 

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