4 de junio 2010 - 00:00

Sube de categoría 87% de monotributistas

El 87% de los monotributistas que se recategorizaron este año pasó a una categoría superior, es decir, tributará más. Así lo aseguró ayer el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, que explicó que «el proceso de recategorización es un indicador importante, ya que demuestra concretamente el fortalecimiento del consumo interno». El salto de categoría de los monotributistas es también muestra del impacto de la inflación. Y para el Gobierno es una noticia alentadora, dado que con la reforma del régimen del Monotributo que comenzó a regir este año, se calcula recaudar unos $ 2.000 millones.

Los datos del primer cuatrimestre del año los brindó ayer Echegaray luego de firmar un acuerdo de información con la Procuración del Tesoro de la Nación. La AFIP recibió más de 114.000 pedidos de recategorización. Hubo más de 100.000 contribuyentes que aumentaron sus ingresos y en consecuencia elevaron su categoría en el Régimen Simplificado. El funcionario destacó que la «movilidad ascendente de los pequeños comercios, del polirrubro, del quiosco, es otro dato económico positivo, así como la recaudación que fue récord».

Sólo un 10,73% de los contribuyentes descendió de categoría, y el resto sólo presentó modificaciones en su actividad. Echegaray adelantó, además, que «en los próximos días, la AFIP cruzará información sobre la cantidad de metros cuadrados que usan para la actividad, sobre el nivel de consumo de energía eléctrica y sobre el tipo de actividad que están desempeñando», para detectar a los evasores que utilizan al Monotributo cuando deberían estar encuadrados en el régimen general.

Las últimas categorías del Monotributo son las más controladas por la AFIP, ya que en muchos casos se trata de autónomos que se incluyeron este año en el régimen simplificado cuando se ampliaron los topes de facturación. El fisco considera que hay muchos casos de lo que denominan «enanismo fiscal», donde se disfraza la situación real de los comerciantes para evitar tributar lo que corresponde por facturación.

Las reformas introducidas este año al régimen simplificado incluyeron recategorizaciones, ampliaciones en los topes de facturación y aumentos en los pagos al fisco y las obras sociales. También aumentó la suma fija del aporte jubilatorio, de $ 35 a $ 110, y la de la obra social, de $ 46,75 a $ 70.

Para la locación de servicios, el tope pasó de $ 72.000 a $ 200.000, mientras para el resto de las actividades, de $ 144.000 a $ 300.000.