Junto a la sequía y la reducción del número de cabezas, la ganadería se enfrenta ahora a problemas sanitarios, producto del aumento del precio de las vacunas. Éste es el problema que se presentó con las dosis para prevenir la brucelosis, que habrían sufrido un aumento de hasta el 400%, según datos surgidos en la provincia de Corrientes.
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Esta suba provocó que la Fundación Correntina para la Sanidad Animal (Fucosa) haya decidido no comprar las vacunas, para luego cobrarles a los productores, sino que ahora deberán ser los propios ganaderos quienes adquieran las dosis. Este cambio de escenario ya incluye además dificultades para conseguir la droga, que presenta alzas de hasta el 400% de parte de veterinarias y laboratorios, según publicó el diario El Litoral.
Según los datos finales de la provincia, de 491.000 terneras menores de ocho meses a vacunar, se inmunizaron 327.848.
«Esto va a ser tema de análisis en la próxima reunión», anunció el titular de la Fucosa, Jorge Estigarribia.
Por su parte, la vacunación contra la fiebre aftosa terminó con 5.124.563 bovinos inmunizados, unos 491.000 menos que el año pasado. A pesar de esta merma en el stock, desde la Fucosa se mostraron satisfechos con el trabajo realizado en el combate de esta fiebre animal.
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