25 de septiembre 2012 - 00:00

Subtes: gremialistas ahora precipitan otra crisis

Mauricio Macri
Mauricio Macri
En una embestida directa contra Mauricio Macri, el gremio conocido como metrodelegados, que provocó un paro de diez días en el servicio el mes pasado, ya anticipó que iniciará una nueva medida. Pero lo curioso es que los sindicalistas apuntan a que el jefe de Gobierno porteño no incluyó -tal como anticipó este diario- fondos para cubrir el subsidio de la tarifa de los subterráneos a partir del año próximo. Tampoco esa suma la incluyó el Gobierno nacional, que sostiene que el transporte fue transferido mediante el acta que firmó Macri el 3 de enero pasado, donde se estipulaba que seguiría depositando la mitad del subsidio de $ 720 millones anuales solamente hasta diciembre. Para Macri, que «devolvió» el acuerdo, no hay traspaso y por lo tanto no hay fondos.

Los sindicalistas, en medio de esa polémica, consideran que la empresa concesionaria no tendrá dinero para seguir gerenciando el transporte. En ese caso, si Metrovías decidiera rescindir el contrato, la Ciudad de Buenos Aires debería tomar a su cargo los subterráneos inmediatamente, ya que a la empresa y el Gobierno nacional los liga el documento de concesión.

El metrodelegado Roberto Pianelli volvió a criticar ayer al Gobierno porteño diciendo que «no debe haber ciudad en el mundo que no subsidie el transporte público». En su momento, tras el acta, Macri dispuso el aumento de tarifa para cubrir su cuota del subsidio.

Para el metrodelegado la situación en los subtes es «muy frágil» y consideró que, antes de fin de año, la empresa Metrovías empujará «inevitablemente» a los trabajadores a un conflicto «quizá peor» que el de hace un mes y medio.

«En medio del conflicto Macri salió a defender en forma corporativa a Metrovías e incluso llegó a decir que si fuera por él cerraría el subte durante tres años, lo que en cualquier ciudad del planeta hubiese significado el fin de su carrera política», protestó Pianelli ante las radios.

El sindicalista pronosticó que la empresa, supuestamente, «no va a ir a hacer un piquete al Gobierno de la Ciudad y lo que va a hacer, como ya lo hizo, es sacar 20 formaciones del servicio y decir no que no tiene plata para aumentarnos a nosotros, sino que no tiene plata para pagar los salarios», y que antes de fin de año «estallará un conflicto».

«No hay ningún empresario al que le reduzcan las ganancias y se quede tranquilo», justificó Pianelli, anunciando que en cualquier momento su agrupación volvería a detener los trenes.

El Gobierno porteño, en tanto, está a la espera de una decisión judicial en ese sentido, que podría obligarlo a tomar el control del transporte, pero intentará todos los recursos para resistir hacerse cargo. Por su parte, la concesionaria ya volvió a reclamar fondos, y en la misma sintonía que los sindicalistas anticipa que no le son suficientes los recursos para cubrir los gastos corrientes y pidió al Gobierno porteño $ 150 millones, que los funcionarios macristas rechazaron, insistiendo que el subterráneo está controlado por el Gobierno nacional.

En medio del paro de diez días, la Justicia obligó a Macri a retirar fondos depositados por el Gobierno nacional de una cuenta del Banco Nación, haciendo de ese modo responsable a la administración PRO de los recursos para que los derive a la concesionaria.

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