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Subtes, peor: continúa el paro
Mauricio Macri
Fue una jornada de extensas reuniones que llevó adelante la Justicia intentando destrabar el conflicto salarial, que como fondo mantiene la pelea política que se endureció entre el Gobierno porteño y el kirchnerismo (ver nota aparte).
Se agravó la posibilidad de una salida en el marco de la vía judicial, por una pelea entre los dos gremios del sector, cuando uno se retiró de la audiencia judicial.
Un grupo aceptó anoche la oferta salarial de la concesionaria Metrovías, durante la mediación que llevó la jueza Patricia López Vergara, en función de un amparo que presentó la semana pasada la legisladora porteña María José Lubertino. La negociación se trabó por una puja interna entre los sectores sindicales, uno con personería pero menor representación en la práctica, la UTA, y el otro conocido como «metrodelegados» con mayores adhesiones pero sin reconocimiento como gremio, sólo parcialmente.
Sin embargo, antes de ingresar a la audiencia, anoche, los representantes de metrodelegados anticiparos que hoy no habría subtes al no haberse convocado a las paritarias que reclaman. El Gobierno nacional y el porteño, en ese sentido, siguieron en la misma posición: para el kirchnerismo le compete a la Ciudad y para la Ciudad a la Nación.
Además de los sindicalistas, representantes de la empresa y Lubertino, también participó el Procurador porteño, Julio Conte Grand.
La situación se complicó más en la última ronda que se llevó en el juzgado, luego de un cuarto intermedio. Fue cuando se retiraron los sindicalistas de la UTA y la empresa Metrovías no aceptaba firmar un acuerdo sólo con los metrodelegados.
La promesa de aumento de sueldos del 23% podía hacerla la concesionaria con la orden judicial de destrabar los fondos depositados en el Banco Nación. Ese dinero es parte del subsidio que paga el Gobierno nacional, pero sólo puede retirarlos el ejecutivo porteño contra la certificación de inicio de obras. Así se estipuló cuando Mauricio Macri aceptó la transferencia de los subterráneos, pero como luego desistió la cuenta quedó inmóvil y el dinero no llegó a la empresa.
La primera audiencia tuvo lugar por la tarde. Participaron los sindicalistas Roberto Pianelli y Néstor Segovia (metrodelegados) por la Ciudad; estuvo, al igual que el lunes, el procurador general Julio Conte Grand y por la empresa Metrovias, su presidente Alberto Verra. El cónclave se extendió durante más de cinco horas cuando la jueza definió pasar a cuarto intermedio. Hasta ese momento los funcionarios del Gobierno porteño fueron espectadores de las negociaciones desarrolladas entre los gremialistas y los ejecutivos de la empresa. Es por esto que la jueza se reunió primero por separado con ambas partes antes de dar lugar a la discusión general.
Los abogados de la Ciudad mantuvieron, a lo largo de la tarde, sucesivos contactos con la oficina del jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. Si bien ya habían tomado nota de que ningún funcionario de la Nación se acercaría al juzgado en lo Contencioso Administrativo, a media tarde hubo alguna esperanza de que un enviado del Ministerio del Interior y Transporte se presentara las 8 de la noche para la segunda reunión, algo que finalmente no sucedió.
Las audiencias en el juzgado de López Vergara se iniciaron a raíz de un amparo presentado por la legisladora kirchnerista María José Lubertino, quien había solicitado a la jueza que obligara a Mauricio Macri aceptar la titularidad el servicio de subterráneos. Antes de actuar, la magistrada cito a las partes y transformó su despacho en el terreno de la negociación.


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