Sur caliente: alianza PJ-PS y polarización de interna MPN

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• RÍO NEGRO Y NEUQUÉN ACELERAN LOS TIEMPOS DE CARA A 2019
El peronismo rionegrino sigue abriendo puertas y busca unidad para enfrentar al oficialismo, que baraja estrategias geográficas. El 12 de agosto, primer round neuquino entre el gobernador y su vice.

El año 2019 está más cerca de lo que parece, y antes del final del invierno ya se jugará la primera interna del Movimiento Popular Neuquino (MPN). El gobernador Omar Gutiérrez anunció el domingo, durante los festejos por los 57 años del partido, que el 12 de agosto se elegirán autoridades partidarias en busca de aplacar a una disputa interna, en especial con su vice, Rolando Figueroa. En la vecina Río Negro, la oposición más fuerte al mandatario Alberto Weretilneck que llega desde el peronismo comandado por Martín Soria cerró una alianza con el socialismo provincial tras atraer también al sector del ARI de la senadora Magdalena Odarda. Mientras, el gobernador sigue con la ingeniería electoral en busca de su sucesor por Juntos Somos Río Negro (JSRN).

El MPN recordó que en sus 57 años de vida nunca perdió una elección para el Ejecutivo provincial. Sin embargo, tras el traspié de octubre, Cambiemos amenaza con propinarle su primera derrota. Detrás se cocinó una interna que tiene a gobernador vs. vice como match central. Ambos encabezan diferentes sectores del MPN (Azul, Gutiérrez; Azul y Blanca, Figueroa). En agosto se renovarán autoridades partidarias y luego, en noviembre o en febrero, será la interna (cerrada, no PASO) para definir candidaturas.

En los últimos días, Figueroa fue a la carga y en una jugada de más contenido simbólico que real convocó al PJ a batallar dentro del MPN. Apuesta a trasladar la polarización nacional al seno del partido. Pidió "abrir los brazos" a los "primos del PJ con quienes compartimos principios fundacionales". El llamado se direcciona a pegar a Gutiérrez al macrismo y a formar un frente anti-Cambiemos en la provincia. El movimiento, no obstante, también puede ser un reaseguro para sumar los porotos quizás necesarios en 2019, cuando el radical Horacio "Pechi" Quiroga busque el salto de la intendencia de la capital a la gobernación.

El PJ tiene un peso relativamente bajo en Neuquén y el MPN ha absorbido dirigentes que de haber nacido en otros pagos militarían en el justicialismo. Por eso, las intenciones de Figueroa se relacionan más con trazar una línea divisoria que con una adhesión de volumen masivo.

Gutiérrez, por su parte, tampoco alentó la unidad al decir que no quería "un acuerdo de cúpulas". Quien sí pujaba por esa opción era otro hombre fuerte del MPN: Guillermo Pereyra, senador nacional y a la vez secretario general de petroleros de la provincia, dirigente más cercano a Figueroa, de los que prefieren menos dialoguismo con la Casa Rosada.

Cambiemos espera por definiciones de Quiroga, jefe del radicalismo local y sin chances de reelegir en la intendencia. El plan B: David Schlereth, del PRO, ganador en octubre.

Lógica geográfica

Martín Soria, intendente de Roca y jefe del PJ local, avanza en más acuerdos para fortalecerse de cara a 2019. Cerró un joint venture con el Partido Socialista esta semana, que se suma al que concretó con Magdalena Odarda, senadora nacional ex-ARI y de buena imagen en la provincia. Quiere mantener el vigor de las últimas legislativas, cuando venció al oficialismo y a Cambiemos. Sin embargo, las alianzas también generan malestar en sectores ortodoxos peronistas, como dicen desde Viedma. Ya el senador nacional rionegrino Miguel Ángel Pichetto puso reparos a la inclusión de Odarda (no le perdona que haya apoyado en 2015 al radical José Luis Foulkes como intendente de Viedma frente a su hijo Juan Manuel). Ahora, el arribo del PS puede generar un impacto similar en otros sectores. Soria apuesta a encontrar la unidad, pero en el kirchnerismo hay intenciones de armar Unidad Ciudadana con cabeza en la senadora Silvina García Larraburu, ya mudada al bloque de Cristina de Kirchner en el Congreso.

Si ocurre esa división, sería ganancia neta para JSRN. Weretilneck descarta alianzas explícitas con Cambiemos, aunque sabe que la Casa Rosada no lo debilitirá para no allanarle el camino al peronismo. Tras bambalinas, los coqueteos con el sello macrista siguen. La ingeniería del oficialismo apunta a evitar la formalidad de una sociedad, pero mira esquemas de atracción final en las urnas. El modo: habilitar el balotaje gracias a ambigüedades en la Constitución provincial. En un escenario de segunda vuelta, JSRN podría derrotar a un peronismo que, creen en despachos provinciales, tiene un techo de 40%.

"En las elecciones municipales de abril en Villa Regina, el PJ ganó con 37%. Nosotros sacamos 30% y Cambiemos 23%. O sea, sumados da 53%", hacen cuentas cerca del gobernador. Otro eje: dejar la idea de las carreras dirigenciales por una lógica geográfica para elegir candidaturas. Así, las cabezas de JSRN empiezan a descartar al vice Pedro Pesatti para aproximarse a oriundos de General Roca, los pagos de Soria. "No podemos regalar Roca. En el Valle, con cabeza en Bariloche, somos fuertes". ¿Quiénes son roquenses? El ministro de Salud Fabián Zgaib. En la ola femenina que "hoy hace falta" se anotan las titulares de Turismo y de Educación, Arabela Carreras y Mónica Silva, respectivamente.

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