16 de junio 2015 - 00:00

Suspenso: recién en diez días se sabrá quién ganó en Sta. Fe

Suspenso: recién en diez días se sabrá quién ganó en Sta. Fe
  Santa Fe (enviada especial) - El triple empate técnico que confirmó ayer el recuento provisorio de sufragios y los pedidos del PRO y el Frente para la Victoria para que se haga un recuento voto a voto hicieron que el resultado final de la elección a gobernador de Santa Fe del pasado domingo quedara atado al escrutinio definitivo, que arrancará mañana y que podría terminar en diez días.

Allí serán contabilizados -ante la presencia de los fiscales de todos los partidos- 304 telegramas desestimados inicialmente por el Tribunal Electoral (sobre un total de 7.628 mesas), que representan unos 100 mil votos, provenientes gran parte de ellos de las ciudades de Rosario y Santa Fe.

"Quedan unas 300 mesas sin escrutar porque el Tribunal no pudo cargarlas por incorrecciones o porque estaban ilegibles", sostuvo el mandatario socialista Antonio Bonfatti.

Frente a este escenario, el presidente de la Suprema Corte santafesina, Roberto Falistocco, subrayó que se actuará con la "prudencia y urgencia" que la ciudadanía reclama para saber cuanto antes el resultado final.

El desenlace de las elecciones generales seguía ayer sumido en una batalla voto a voto entre los tres candidatos: Miguel Lifschitz (Frente Progresista), Miguel del Sel (PRO) y Omar Perotti (Frente Justicialista para la Victoria), aunque con una ventaja para el socialismo de apenas 2.128 votos.

El oficialismo provincial (gobierna Santa Fe desde hace ocho años) agotó ayer todos sus esfuerzos por mostrar confianza en un resultado final a su favor, aunque desplegó algo más de cautela que el domingo a la noche, cuando salió a festejar el ajustado triunfo por el 0,5% en medio de caras mustias como la de la candidata presidencial Margarita Stolbizer o la del posible aspirante a senador nacional, el diputado Hermes Binner.

"Cuando termine el recuento vamos a vencer por cerca de 3.000-3.500 votos", confió Lifschitz muy temprano, durante un encuentro con los medios en Sunderland Bar de la costanera rosarina.

"No hay ninguna sospecha de que pueda enturbiar las elecciones, el sistema de boleta única hace que el fraude sea imposible. El escrutinio definitivo va a aclarar cualquier duda que haya de cualquier partido", agregó el senador provincial, quien se mostró dispuesto a esperar el resultado de un conteo voto a voto, reclamado ayer formalmente por el PRO ante la Justicia Electoral.

El Frente Justicialista para la Victoria, repartido entre las sedes de Rosario y Santa Fe, descontó la necesidad de esperar el recuento definitivo y celebró, sin embargo, el amplio triunfo de Perotti sobre Lifschitz y Del Sel en la capital provincial, donde obtenía el 33% de los votos pese a que la candidata a intendente de esa ciudad, Silvina Frana, cayó ante la contundencia en las urnas del socialista José Corral, que retuvo el cargo.

El candidato peronista, que contó con el apoyo explícito en su campaña de Daniel Scioli, sostuvo que su fuerza política busca "resguardar la legitimidad del triunfo y que gane un candidato aunque sea por un voto".

"Lo que debe tener alguien que va a tener que gobernar con sólo el 30% de los votos, es la legitimidad de que cada santafesino no tenga duda de que ha sido el ganador", planteó.

Lifschitz, que si bien relativizó el hecho de que quien gane finalmente deberá gobernador con el 30% de los votos, recogió el mensaje de esta "compulsa de tercios" y anticipó que "convocará a todos los partidos".

Por su parte, el senador nacional Carlos Reutemann, aliado al PRO, remarcó que el próximo gobernador tendrá "que abrirle los brazos a otros sectores".

Del Sel, en tanto, recluido todavía en Santa Fe, ratificó el reclamo de su jefe político Mauricio Macri de "pedir el conteo voto a voto" y, si bien no se animó a esbozar sospechas de fraude, dijo que "hay muchas cosas extrañas".

"La gente y nosotros queremos saber cuál es el resultado final porque, de lo contrario, vamos a empezar a desconfiar de la democracia", afirmó.

Por de pronto, y escrutado el 95,45% de las mesas, el recuento provisorio dio como ganador a Lifschitz, con el 30,69%, seguido por Del Sel, con el 30,58%, y por Perotti con el 29,25%.

Ese escenario muestra una diferencia de 2.128 votos entre Lifschitz y Del Sel, y de 26.195 respecto de Perotti.

También se confirmó la victoria de la lista de diputados del Frente Progresista que encabezó Bonfatti, que se alzó con más del 44%. En tanto, el peronismo logró retener el poder en el Senado. Este factor será clave para el futuro gobernador: si es Lifschitz, gobernará con una Legislatura más favorable que en el caso de que fuera Del Sel, quien deberá negociar.