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Tabárez hará dos cambios para el clásico platense
El clima distendido predominó ayer en la práctica de Uruguay. La cara sonriente de Tabárez así lo refleja.
En conferencia de prensa y flanqueado por el capitán, Diego Lugano, el Maestro respondió así a una consulta sobre cuál sería el sistema a adoptar para enfrentar a la Selección de Batista, que pareció recuperar la memoria ante Costa Rica. «Todas las presunciones carecen de valor porque cuando arranca el partido a las palabras se las lleva el viento», explicó. Y añadió: «No hay recetas para enfrentar a un rival como Argentina».
«La verdad es que todavía no tenemos nada decidido pues aún no planificamos cómo será nuestro juego», aseguró el técnico uruguayo. Una de las preocupaciones tanto de Tabárez como de sus dirigidos es cómo anular a Lionel Messi, quien apareció en toda su dimensión en la goleada por 3-0 ante Costa Rica, que aseguró el pase de la Argentina y la reconcilió con su público.
«No hay recetas para marcar a un jugador como Messi», aseguró el capitán Lugano, en tanto que Tabárez, cual «Maestro Zen», respondió: «Si tienes un problema que tiene solución, no debes preocuparte y si no la tiene, tampoco debes hacerlo».
Más terrenal, Tabárez admitió que «Messi puede crear muchos problemas, por más que uno se empecine en limitarlos, aunque también hay estrategias que ni él, ni nadie pueden impedir». Según dejó entrever en las prácticas, Uruguay presentaría dos cambios, con los ingresos de Martín Cáceres y de Mauricio Victorino por Cristian «Cebolla» Rodríguez y por el suspendido Sebastián Coates, respectivamente. La «Celeste» volvería a prescindir del goleador Edinson Cavani, con un esguince de rodilla y quien anticipó que no pretende forzar los tiempos, en tanto que Diego Forlán sintió una «molestia» muscular, pero su presencia estaría garantizada. Tabárez destacó que volverá a jugar con tres delanteros, aunque aclaró: «No es lo mismo jugar con Cavani que con Abel Hernández, que es un jugador con características distintas».

