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Talleres mecánicos se benefician por diluvio
La tormenta del lunes y el viernes de la semana pasada dejó cientos de autos bajo el agua, lo que benefició a los talleres mecánicos que en sólo dos días duplicaron sus trabajos.
Los más de 420 mm de agua caídos en febrero no sólo sirvieron para alcanzar el récord histórico del mes, sino para arruinar cientos de autos. Así lo afirmaron los mecánicos porteños, que aseguraron que después del último viernes los teléfonos no pararon de sonar y las consultas se multiplicaron. «Hoy estamos trabajando sobre 5 autos inundados, parte de ellos con fallas electrónicas y otros con problemas en el motor», explicó Santiago, mecánico del taller Tluaner, que además sostuvo que hubo muchos llamados: «Preguntan cómo secar el auto y consultan sobre todo por fallas en la alarma, luces o tapizados».
Los presupuestos dependen del modelo, la antigüedad y los daños ocasionados en el vehículo, aunque todos los mecánicos consultados por este diario coincidieron en que el subsidio que suministra el Gobierno de la Ciudad en muy pocos casos alcanza para paliar los daños ocasionados por las fuertes lluvias. «Uno de los coches que estamos arreglando tiene rotura de motor; este trabajo es uno de los más caros, que puede costar $ 50 mil en los modelos de alta gama», explicó Rodolfo Muñoz, dueño del taller Muñoz. En un principio, el Gobierno porteño prometió entregar a los damnificados hasta $ 5.000, aunque, tras la segunda tormenta, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, elevó la cifra a $ 8.000 y aumentó la cantidad de días para poder realizar los trámites necesarios.
Uno de los taller consultados también aseguró que la demanda se acrecentó durante esta semana y que las consultas fueron constantes. Un caso que lo ejemplifica es el de un Volkswagen Passat que, tras la fuerte tormenta, se inundó totalmente y quedó el motor completamente bloqueado. «El costo de ese arreglo era muy elevado, nosotros no lo podíamos realizar, por lo que tuvimos que derivar el vehículo a otro taller», explicó Oscar del local Loft que aseguró que tuvo que dejar pasar muchos trabajos porque no contaba con todo su staff, porque parte de ellos estaba de vacaciones.
En el taller Aníbal también aseguraron que el movimiento aumentó durante esta semana. «Llamaron más de 10 personas en apenas dos días por fallas en el vehículo provocadas por la lluvia», sostuvo uno de sus mecánicos. «Estamos arreglando un Citroën C3, al que hay que cambiarle los cilindros; sólo comprar el repuesto cuesta entre $ 5.000 y $ 7.000, por lo que todo el arreglo será más elevado», explicó Sebastián, mecánico del lugar, otra clara muestra de que el subsidio parece ser una ayuda pero no una solución.
Según un informe publicado por el Centro de Experimentación, Investigación y Seguridad Vial (CESVI), ante un vehículo inundado se deben reemplazar los rodamientos de rueda, levantavidrios, entre otros, requieren gran atención.


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