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También Stolbizer por el divorcio
Margarita Stolbizer
Ayer, la jefa del GEN, Margarita Stolbizer, apuró más esa ruptura definitiva, sobre la que los radicales tenían aún vanas esperanzas. Para hacerlo utilizó un giro que viene ensayando desde que se conoció que Alfonsín había iniciado conversaciones con Francisco de Narváez: «Es la piedra en el zapato» para la construcción de un frente de centroizquierda con el radicalismo, dijo.
No hizo más que darles la razón a los radicales que hace 48 horas sentenciaron: «El problema de Binner no es una fórmula presidencial, el problema es el armado en la provincia de Buenos Aires. Sin una fórmula competitiva en el distrito no podemos pensar en un Frente Progresista».
Para Stolbizer, la culpa del fracaso es netamente radical: «El socialismo y el GEN trabajaban para que ese frente fuera ampliado para el partido de Pino Solanas, de Víctor De Gennaro, de Humberto Tumini, hasta que aparecen como novedad las negociaciones muy avanzadas del radicalismo con De Narváez», dijo ayer.
De todas formas, hay una certeza que ronda desde hace meses el Comité Nacional de la UCR y que los hechos van confirmando día a día: Stolbizer no quiere ir en un acuerdo con el radicalismo, a menos que sea en una fórmula pura que no reúna más que a socialistas. Esto, que parecía simple hasta que apareció De Narváez en escena, tampoco lo era tanto.
La UCR ya tenía problemas con Stolbizer y con Binner antes del acercamiento al peronismo federal con algunos armados que estaba cerrando en provincias. Ya lo había dicho un integrante de la mesa de conducción del partido a principios de este año: «Para que no haya problemas con el GEN, nosotros tendríamos que entregar hasta a Oscar Aguad en Córdoba y no lo vamos a hacer». Se refería al apoyo de todo el centroizquierda a Luis Juez en una provincia donde juega de neto enemigo del radicalismo.
De ahí que ayer Stolbizer sentenciara: «Si el radicalismo se apartara del armado de un frente de centroizquierda, el resto quedaríamos y Binner claramente lo lideraría. Estamos a la espera de algo que está lamentablemente confirmado, que es que el radicalismo ratifica el acuerdo con De Narváez», dijo dejando claro que ya había dado por muerta cualquier posibilidad de acuerdo.
De ahí que razonó: «Veo un radicalismo que se aleja de ese acuerdo para formar una coalición de otras características». Tanto es así que el GEN comenzó a blanquear que las conversaciones sobre una posible ruptura no nacieron esta semana: «Lo que venimos conversando con Binner desde hace tiempo es que debe liderar en el proceso de reconstrucción una alternativa progresista que no se agote en lo electoral. Lo importante es que Binner se constituya en la figura central», reconoció Stolbizer ayer.


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