Exhibida apenas cuatro veces en una sala alternativa, llega ahora al Gaumont, programada en dos funciones diarias durante una quincena, esta verdadera delicia de la Argentina Real. Se explica: Isla Verde no es una porción de tierra rodeada de agua, sino una localidad santafesina rodeada de campo. Situada en la Pampa Gringa, todos los años, en pleno y caluroso verano, sus propios habitantes hacen un excelente festival internacional de instrumentos de bronce, con artistas argentinos y extranjeros venidos de Europa y EE.UU., que se amoldan a las comodidades ofrecidas y brindan con todo gusto recitales y clases maestras.
Adriana Yurcovich, codirectora de "El ambulante", hizo un amplio y delicioso registro de la octava edición, cuando vinieron Ronald y Avis Romm (trompeta y piano), Juan Avendaño, André Cazalet, Brett Baker, Jon Sass, Lucía Zicos y otros maestros de la tuba, el trombón, el corno, la trompeta y la simpatía. Vemos a los músicos en acción y diversión, a los organizadores y colaboradores encabezados por Luis y Juan Isaía (hijo músico y padre peluquero), y la gente que asiste, alberga a las visitas, y hace comentarios. Todo muy grato, de mano abierta como es la gente del interior.
Para tener en cuenta. Este festival nació en 2007, cuando el trompetista lugareño Luis Isaía y amigos organizaron un encuentro nacional, a fin de acercar nuevos profesores a los miembros de la Banda Municipal. Y fue creciendo. El 31 de enero empieza la Décima Edición Internacional. Todo a pulmón, lo que es muy coherente, y con el corazón. La película también está hecha de igual modo, y se disfruta. Y es probable, y más que probable, que aquella "Marcha triunfal" que se escuchó en el estreno mundial de "Aída" junto a las pirámides de Egipto, en una puesta que incluía elefantes y camellos, no haya sido tan linda como la que ofrecen aquí los miembros del Ensamble de Isla Verde en el Club Sportivo, donde los perros se sientan a escuchar junto al público sin ningún problema. Lo dicho, una delicia.
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