Tensión: kirchnerismo apunta a la Policía

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En paralelo a la investigación judicial, que sumó un nuevo detenido y aportó detalles sobre las condiciones en que murió Karen Campos, la disputa política y los cruces en torno de los desmanes ocurridos el fin de semana en Junín siguen su propio ritmo y lógica.

Luego de la acusación desde el radicalismo de que existe un plan de "desestabilización" del intendente Mario Meoni, por no estar alienado con el Gobierno y por su relación política con Sergio Massa, y del planteo de Ricardo Casal sobre infiltrados, ayer apareció un tercer actor: el kirchnerismo.

Gabriel Mariotto, vicegobernador bonaerense, y Fernando "Chino" Navarro, diputado provincial y referente del Movimiento Evita, se convirtieron en voceros de la mirada K al imputar responsabilidades a la Policía Bonaerense en los incidentes de los últimos días.

Según Mariotto, "los bonaerenses no podemos ser víctimas eternas de las complicidades entre delito, política y policías", y pidió a quienes "tienen la responsabilidad política de hacerlo, deben parar esta locura" en una referencia directa, aunque sin nombre, a Daniel Scioli.

"En Junín vimos cómo las autoridades municipales y los organismos competentes de la provincia no estuvieron a la altura de las circunstancias y nos dejaron perplejos los gestos de manipulación política que en esos ámbitos se registraron, sobre el dolor de bonaerenses lastimados por tanta incompetencia, por tanta complicidad" agregó el vice. La cuestión de la seguridad y la Justicia ha sido motivo permanente de tensiones y matices entre Mariotto y Scioli, y la dimensión política que adquirió el episodio de Junín volvió a poner en la superficie esa diferenciación.

En la misma línea, Navarro sostuvo que "fue la Policía Bonaerense la que provocó este caos y violencia" en Junín. "La Constitución de la provincia y la de la Nación determinan que la responsabilidad es de la provincia. Que tiene que haber políticas conjuntas".

El ring se amplió con la irrupción del kirchnerismo bonaerense luego de los cruces entre Meoni y el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y luego con el planteo del Gobierno provincial respecto de la existencia de infiltrados, lo que pareció confirmar la denuncia de Meoni sobre la intervención de "grupos organizados" en el ataque a la Municipalidad y la Comisaría, además de comercios privados.

Hoy, la UCR volverá a agitar el fantasma del "golpe institucional" contra Meoni cuando intendentes de toda la provincia se reúnan en La Plata para emitir un documento de respaldo a su par de Junín, y advertir sobre el riesgo de "desestabilización".

En esa línea, ayer el principal dirigente K de Junín, Gustavo Traverso, refutó las acusaciones sobre la existencia de militantes K en la pueblada, y en particular, negó cualquier intento de desplazar a Meoni. "Nosotros queremos que complete, como corresponde, su mandato" dijo.

Los dirigentes radicales esperan, además, poder reunirse con el gobernador Scioli y con el ministro de Seguridad, Casal, que ayer confirmó que enviará más personal y patrulleros a la ciudad que gobierna Meoni, en un intento por devolver calma a Junín.

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