2 de febrero 2011 - 00:00

Testimonio abrumador del Holocausto

Testimonio abrumador del Holocausto
Olga Lengyel «Los hornos de Hitler» (Bs.As., Emece, 2011, 332 págs.)

Meritoria recuperación de un testimonio abrumador contra el nazismo, crónica documentada de los campos de exterminio de Eichmann escrita por la sobreviviente Olga Lengyel, una enfermera rumana que se hizo escritora para denunciar de modo indiscutible el holocausto. Esta dramática autobiografía, que se publicó por primera vez en 1947, y estuvo agotada durante años, se conoció en Francia como «Recuerdos del más allá», en México, Estados Unidos y Canadá primero como «Cinco Chimeneas» y luego como «Yo sobrevíví a los hornos de Hitler», hizo que Albert Einstein le escribiera «usted ha prestado un verdadero servicio al permitir que hablen los que ya están silenciosos y casi olvidados».

Olga Lengyel conoció como enfermera al doctor Miklos Lengyel, con quien tiempo después se casó, y comenzó a asistir en su hospital de Cluj, que era una región de Rumania dominada por Hungría en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Cuando tenía 36 años, en 1944, fue deportada junto a su familia a Auschwitz, donde perecieron sus padres e hijos, y murió su esposo poco antes de su liberación.

Para que su testimonio sea incuestionable, Lengyel cuenta tanto de los que se convirtieron en sirvientes de los jefes nazis y maltrataron a sus iguales pensando que se salvarían, y el mejor premio que recibieron fue no ir a parar a los hornos sino recibir un tiro en la nuca, y los que tuvieron actos de resistencia provocando fiestas, reuniendo familiares, dando optimismo, o como aquel esclavo que sabiéndose con poco tiempo de vida usó su cuerpo para destruir uno de los hornos crematorios. «En Auschwitz, a pesar de los horrores que nos mutilaban a cada instante, conocí a muchos internados que supieron ser fieles a su dignidad humana hasta el mismo fin», explica Olga Lengyel, «esos hombres y mujeres a los que los nazis lograron degradarlos físicamente, pero no fueron capaces de rebajarlos moralmente; gracias a ellos no he perdido totalmente mi fe en la humanidad».

En la primera edición de este libro con el título «Recuerdos del más allá», Olga Lengyel se colocó como una más de aquellas «internas de Auschwitz-Birkena que alimentaban un único sueño: huir», pero cuyos cuerpos quedaron en ese atroz campo de concentración y exterminio, de ese modo se vuelve fantasma que narra lo que sufrieron millones. En el título siguiente que pone a su obra remite a la visión de las «Cinco chimeneas» que echaban humo de la carne quemada de centenares de miles de seres humanos, coloca frente al mundo siniestro del sadismo organizado por el Obersturmbannführer Adolf Eichmann encargado de realizar «La solución final»; el SS Josef Kramer, comandante del campo de concentración de Birkenau, conocido como «la Bestia de Belzen» (otro campo donde actuó con toda su fiereza; Irma Grese, famosa celadora SS representante de la brutalidad sistematizada de Birkenau (quien gustaba echar sus perros a los prisioneros), y el doctor Fritz Kleinn que junto al doctor Joseph Mengele hicieron criminales experimentos «científicos», apenas algunos de los que llevaron a cabo ese atroz genocidio. El título actual del libro, a más de seis décadas de la Shoa, y a diez años de la muerte de Olga Lengyel, posee la severidad de un documento tan irrefutable como lo son las impresionantes fotos que ilustran el texto con contundencia visual, y recuerdan un padecimiento histórico del que la humanidad debe mantener permanente memoria para que hornos como aquellos no vuelva a repetirse de forma alguna.

Máximo Soto

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