21 de febrero 2012 - 00:00

Timerman reclamó cambios en la ONU

Héctor Timerman pidió ayer «promover las reformas necesarias para que la Asamblea General sea el órgano rector en las decisiones de Naciones Unidas». El canciller habló en la jornada inaugural de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del G-20, que se realiza en Los Cabos, México, reunión preparatoria para el cumbre de jefes de Estado que en el mismo lugar se concretará en junio.

Según Timerman, «es necesario democratizar las instituciones y sus sistemas decisorios, en particular el doble estándar existente en el sistema de Naciones Unidas entre una Asamblea General, en la cual cada país, grande o pequeño, tiene el mismo peso relativo, pero sus votaciones no son vinculantes, y el Consejo de Seguridad, donde hay un grupo muy reducido de países que decide sobre los temas más delicados y en el cual cinco naciones tienen un veto que se impone sobre los deseos del resto del mundo».

El ministro insistió en la «anomalía que representa para el sistema multilateral el hecho de que un país pueda desoír once resoluciones de la Asamblea General sin mayores consecuencias». Consideró que «el déficit democrático excede a la relación entre Estados y al debate sobre el Consejo de Seguridad; otros organismos como el FMI y el Banco Mundial también deberían ser reformados».

En este sentido, ejemplificó: «Mientras las recomendaciones que escuchamos de estos organismos siguen siendo las mismas, de responder a la crisis con más austeridad y a los problemas de desempleo con más flexibilidad laboral, los trabajadores y los ciudadanos en el mundo no perciben, mayoritariamente, estas soluciones como adecuadas».

El canciller argentino indicó que «es necesario ampliar la participación de diversos actores sociales en la discusión de los problemas de la agenda global», y en particular destacó que «no se puede resolver el problema de la pobreza con recetas prescriptivas de países con una realidad muy distinta pero, fundamentalmente, sin la participación de los afectados directos tanto en el diagnóstico como en el diseño de soluciones a sus propios problemas».

En relación con la negociación de la Ronda Doha de Comercio, el canciller destacó que «es necesario tener presente el hecho de que la Ronda de Doha no es una ronda sobre libre comercio, sino sobre desarrollo».

Asimismo, llamó la atención sobre las barreras «que impiden a los países en desarrollo acceder a los mercados de países desarrollados».

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