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Tímido discurso de Obama para acercarse a América Latina
Barack Obama y Sebastián Piñera se encontraron ayer en Santiago. El presidente estadounidense ponderó los avances de Chile hacia el desarrollo económico y en la consolidación de su sistema democrático.
«La América Latina que veo hoy está lista para asumir un rol más relevante en el mundo», indicó. «Creo que es más importante que nunca para la prosperidad y la seguridad de Estados Unidos», reconoció. El mandatario está en medio de una gira que el fin de semana lo llevó por Brasil y que culminará en El Salvador y la cual, según algunos analistas, está ensombrecida por la crisis en Libia.
«Sé que no soy el primer presidente de EE.UU. que promete un nuevo espíritu en las relaciones con nuestros vecinos. Sé que a veces Estados Unidos no ha sabido valorar esta región», dijo Obama en el Centro Cultural La Moneda, situado en el mismo complejo del palacio presidencial en Santiago.
La visita de Obama se produce en momentos en que socios comerciales fuertes como China e India ganaron terreno en la zona. «Exportamos más de tres veces a América Latina que lo que exportamos a China. Nuestras exportaciones a esta región pronto apoyarán la creación de más de dos millones de empleos en Estados Unidos. En resumen, cuando América Latina es más próspera, Estados Unidos es más próspero», enfatizó.
Obama también dijo que su país está comprometido con la búsqueda de caminos que permitan a los cubanos lograr una mayor independencia. «Continuaremos buscando caminos para incrementar la independencia del pueblo cubano, que tiene el mismo derecho a la libertad que cada uno en este hemisferio», subrayó e instó a las autoridades de la isla a respetar los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Además, reiteró que EE.UU. buscará una reforma amplia a las regulaciones de inmigración, un tema sensible para la comunidad latina en el país norteamericano y que podría jugar un rol en las elecciones de 2012. «Como presidente he dejado claro que la inmigración fortalece a Estados Unidos. Estoy comprometido con una reforma amplia que asegure nuestras fronteras, respalde nuestras leyes y considere a los millones de trabajadores indocumentados que viven en las sombras», dijo Obama.
Junto con la inmigración, otro de los temas pendientes en la región es la latente amenaza del tráfico de drogas y su impacto en el crecimiento económico, enfatizó. «Las bandas criminales y de narcotráfico no son sólo una amenaza a la seguridad de nuestros ciudadanos. Son también amenaza al desarrollo, porque ahuyentan la inversión de países que necesitan prosperar», sostuvo.
Para el politólogo de la Universidad Diego Portales, Patricio Navia, «fue un discurso correcto, pero tímido. Incluso, de a ratos, decepcionante. Es que Obama no dijo mucho. Obama ha dicho grandes discursos en su vida. Y tiene un par de discursos importantes como presidente. Cuando fue a Egipto, su discurso fue considerado histórico. Éste no lo será», señaló.
«No hay ninguna novedad en esta actualización de Obama, ya que se trata de una declaración del buen vecino que ya lanzó en la década de los 30 Franklin D. Roosevelt y en los 60 John Kennedy, es decir, más de lo mismo», explicó el politólogo de la Universidad de Chile, Ricardo Israel. «Hubo pocas propuestas concretas. Dio su visión de que hay que preocuparse más del futuro que del pasado.


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